Luis Garicano, profesor de la London School of Economics, analiza los retos a los que se enfrenta la economía global y española en los próximos años. 
PRIMER RETO

Endeudamiento elevado en dólares

Este problema es mayúsculo para las economías emergentes altamente endeudadas en dólares pues, especialmente las empresas, han aprovechado los últimos cinco años para financiarse en dólares. El problema llega ahora, que la tendencia del dólar es claramente al alza por la retirada de estímulos monetarios. Además, esta tendencia se pronunciará con la subida de tipos americanos.

Ya lo advertía el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), afirmando que “puede que la región se encuentre en la cima de un ciclo de crédito más bien agudo y a medida que se normalicen las tasas de interés en EEUU la demanda de los inversionistas por activos financieros de la región probablemente disminuirá”.
Las consecuencias que se pueden derivar de este problema son:
- Depreciación de las divisas de estos países
- Bancarrotas corporativas
- Caída de la inversión interna y extranjera
- Salida de depósitos bancarios
- Caída del PIB

¿Puede detener esto la Fed? Garicano cree que no lo hará, ya que el organismo “sigue pensando más en normalizar la situación y acabar subiendo tipos porque sus ratios macro lo exigen para no sobrecalentar la economía, pues el paro ha caído ya al 5,7% y la creación de empleos es alta”.


SEGUNDO RETO

Crecimiento largo plazo

El crecimiento a largo plazo de las economías mundiales se encuentra con un problema derivado del mercado laboral y de la propia situación demográfica mundial. Según Garicano, “vamos hacia un menor crecimiento potencial a largo plazo por el parón tecnológico y la desfavorable demografía”.

Garicano apoya la idea de Gordon que opina que en los últimos años hemos asistido a un parón tecnológico. La tecnología ya no se basa en avances tan innovadores como en el pasado “si le diéramos las llaves de nuestro coche a una persona de los años 50s, lo sabría arrancar perfectamente”. Además, hay sectores productivos que no necesitan de la evolución tecnológica, ya sea porque son trabajos mecánicos o porque no necesitan de alta cualificación, por ejemplo, los servicios de limpieza o de asistentes personales.

Por otro lado la demografía tiende al envejecimiento, demandando cada vez más servicios de largo plazo, no constantes innovaciones.

TERCER RETO

Crecimiento de las desigualdades

Esto no se debe tanto a porque haya más pobres y menos ricos, sino a que los ricos son más ricos. Además, como se puede contemplar en la sociedad estadounidense “el bofetón se lo están llevando las clases medias”.


CUARTO RETO

La economía española en el largo plazo

España se enfrenta a un duro reto de crecimiento futuro derivado de lo que Garicano ha definido como “nuestra enfermedad holandesa”, es decir, las consecuencias dañinas provocadas por la burbuja del ladrillo:
- Caída de la productividad
- Brutal aumento del empleo en construcción
- Bajada por la prima salarial por mayor formación (el que está más formado no cobra más que el que no lo está). Esto conllevó que mucha gente dejara los estudios cuando comenzó la burbuja para emplearse por los mismos sueldos en trabajos que no requerían de formación.

Con estas heridas aún abiertas por culpa de burbuja del ladrillo, “se necesita que la población esté mejor formada, que tenga más capacidades cognitivas, domine el inglés y ofrezca un plus de competencia, que no se logra con más títulos académicos, sino con una mayor especialización”, afirma el experto de la London School of Economics.