Diego Escribano, asesor financiero de BNP Paribas Fortis, observa que “la bolsa estadounidense ha empezado la semana muy tranquila, en un lateral, por lo hay que controlar que no rompa los 1.040 puntos del S&P 500”.
Las referencias relevantes de esta semana en EE.UU. son:
A los datos de PIB del jueves que “se espera que salga del 2,5% trimestral, como pronostica el PMI de Chicago en 56”. Esto supone “un crecimiento moderado en línea con las actas de la Fed”.
Los indicadores de confianza de julio. Recuerda que “en julio podría haber retrocedido con respecto a los datos adelantados”.
Con respecto al Libro Beige, “cabe esperar un informe de una economía menos productiva”, si bien, “no estamos en una situación de inflación de EE.UU. a pesar del entorno”
Tampoco debemos dejar de lado los resultados empresariales, los cuales, “están saliendo muy bien. Han salido un tercio de todos y el 85% ha mejorado. El sector de materiales básicos y el energético son los que están decepcionando. Por el lado positivo, el sector financiero e industrial”.

De los tests de stress de la banca, Escribano dice que “el año pasado, cuando se hicieron en EE.UU. eran más importante porque existía un riesgo sistémico”. En Europa, “los bancos no están prestando dinero y, el que haya más transparencia, elimina incertidumbres en la bolsa”. “Los bancos que no están bien posicionados según estos tests deberán llevar a cabo las operaciones de ampliación de capital que necesiten y. si el sector sigue repuntando en Europa, beneficiará también a las financieras de EE.UU.”, concluye.

General Electric eleva el dividendo, algo “muy positivo”, según el experto y “sus resultados, tanto en su parte industrial como médica, lo están haciendo muy bien, pero también por su parte energética y por la financiera, que cada vez tiene más cash por ésta última”. En el apartado técnico, “el precio objetivo son los 20 dólares y los 16,80 puntos son un soporte muy importante. Si rompiera los 15 dólares, pondríamos un stop loss”.

Pfizer ha alcanzado un pacto con Almirall para comercializar un fármaco contra la osteoporosis y, si bien, este negocio general 9.000 millones de dólares, este fármaco parece ser uno de los líderes, pero para Pfizer no va a suponer mucho en sus cuentas porque tiene otros productos estrella, para la epilepsia y para el colesterol”.