La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) denunció hoy que muchas entidades financieras no ofrecen a sus clientes los productos de inversión adecuados a su perfil, tal y como marca la ley que transpone en España la directiva MIFID. OCU recordó que el plazo de adaptación de las entidades que ofrecen servicios de inversión a la nueva normativa terminó el pasado 20 de junio. El objetivo de esta norma es proteger al inversor minorista de servicios financieros, de forma más eficaz, de la mala actuación de bancos, agencias de valores y comercializadoras de fondos, en la información y asesoramiento de inversiones.
En este sentido, la organización denunció que "las buenas intenciones de la norma quedan ahogadas por errores de base", como por ejemplo, que esta directiva no se aplique en la contratación de los productos más populares entre los inversores españoles "como son las cuentas corrientes, depósitos y seguros de ahorro". La organización indicó que ha visitado 88 sucursales para comprobar si las entidades ponen en práctica la directiva MIFID y cuál es la calidad de los consejos que ofrecen a sus clientes, e indicó que el resultado ha sido "lamentable". En concreto, de las 88 sucursales visitadas, sólo 2 entidades advirtieron de la necesidad de hacer un test de idoneidad de las recomendaciones personalizadas de inversión, mientras que algunas entidades formularon preguntas útiles pero ofrecieron recomendaciones erróneas para el perfil del inversor y otras entidades dieron al inversor directamente un mal consejo de inversión. En algún caso, incluso se ofreció el mismo producto de inversión para 3 clientes con características radicalmente diferentes. La OCU ha dado traslado de estos datos a la Dirección General del Tesoro, al Banco de España y a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) "para que vele por el cumplimiento y aplicación de esta norma y, en su caso, proceda a la inspección y sanción de las entidades que la incumplen". CONSEJOS AL USUARIO En cualquier caso, la OCU aconsejó a los usuarios que no tengan "fe ciega" en lo que les dice la entidad y acudir a la sucursal "con una idea aproximada de lo que se quiere en cuanto a riesgo y rentabilidad". Además, OCU recomendó no firmar nada en una primera visita sin reflexionar o consultar, si fuera necesario, previamente, y aconsejó que, si se está interesado en algún producto concreto, el cliente se informe sobre si la rentabilidad depende de algún factor externo o es un porcentaje invariable; si se puede rescatar la inversión en cualquier momento y con qué coste; cómo se declaran las ganancias; qué gastos tiene que suscribir y mantener el producto. Asimismo, la organización de consumidores recordó que hay que prestar especial atención al contrato con todas sus cláusulas y comprobar qué tipo de contrato se firma. "No es lo mismo un contrato de depósito y administración de valores que uno de gestión del patrimonio", indicó.