En concreto, la cuota anual se situó en 27,39 euros como media al finalizar 2006, frente a los 22,94 euros de media que marcaba en diciembre de 2005, es decir 4,45 euros más. La cuota mínima aplicada por las entidades financieras se sitúa en 5,99 euros mientras que la máxima se eleva a 40 euros, frente a los 5,18 euros de mínima y 35 euros de máxima que se aplicaban al finalizar 2005. Las sociedades que emiten tarjetas ya advirtieron que de alguna manera tendrían que compensar la pérdida de ingresos que supondría la reducción en las tasas que cobran a los comercios por las transacciones con ese medio de pago.