En concreto, la cuota anual de las tarjetas de crédito se situó de media en los 28,43 euros, frente a los 27,39 euros que alcanzó como media a 31 de diciembre de 2006. Tanto la cuota mínima como la máxima aplicada por las entidades financieras se situó en los 13,52 y 40 euros, respectivamente, manteniéndose inalteradas respecto al cierre del pasado ejercicio. Las comisiones de las tarjetas de débito, por su parte, también se encarecieron, aunque menos, tras avanzar un 2,7% en lo que va de año y alcanzar los 13,57 euros de media a 31 de mayo de 2007. Las cuotas mínimas y máximas quedan igual, en 4,51 y 20 euros, respectivamente. Estos datos tienen en cuenta únicamente las tarjetas básicas de las entidades, tanto en el caso de las tarjetas de crédito como las de débito, por lo que se excluyen las tarjetas de categorías "oro", "platino", de afinidad, de pago dinámico en autopistas u otras con prestaciones adicionales, como las que cuentan con seguros de asistencia en carretera. Estos incrementos se suman a los que protagonizaron tanto las tarjetas de crédito como de débito en 2006, cuando acumularon incrementos del 19,4% y 18,8%, respectivamente, subiendo en torno a siete veces más que el IPC anual, que quedó fijado en el 2,7%. MENOS SUBIDAS EN OTROS SERVICIOS Los incrementos en las comisiones de otros servicios bancarios comunes fueron inferiores a los de tarjetas, como es el caso de lo que cobran las entidades por el mantenimiento y administración de las cuentas corrientes, cuyo precio medio subió un 1,74%, hasta los 18,62 euros, respecto a los 18,3 euros de diciembre de 2006. El importe por apunte como consecuencia de la administración o adeudo de recibos permaneció intacto, cobrando de media 0,30 euros y de máximo 0,60 euros, sin que exista un mínimo establecido.