La renta variable mexicana es una de las más afectadas por la victoria de Donald Trump por sus mensajes lanzados durante su campaña electoral. Si cumple con parte de lo previsto, México puede tener problemas muy graves para su economía. El mercado descuenta la incertidumbre que se ha abierto hasta el momento.
 
Ya hay víctimas de la victoria del candidato republicano en los comicios celebrados en Estados Unidos. Sin lugar a dudas, México es una de las regiones que descuentan más incertidumbre del resultado de los comicios por las amenazas vertidas por parte de Donald Trump en el caso de que llegara a la Casa Blanca.

Como al final ha resultado ser así, la contestación no ha tardado en llegar con fuertes desplomes en mercado de renta variable mexicana y en su divisa, el peso. Y esto es porque si sus advertencias terminan ejecutándose la economía del país puede atravesar duras dificultades, dada la dependencia que tiene del país norteamericano. De tal forma que si impone unos aranceles del 35% o construye el famoso muro el efecto en las cuentas mexicanas puede ser enorme.

Esas son las razones por los que el temor se ha trasladado al parqué mexicano. El IPC, índice de referencia del mercado del país norteamericano, se ha desplomado hasta más del 7% en las últimas tres sesiones. Mientras tanto, el peso mexicano ha superado con creces la cota de los 21 frente al dólar y se sitúa en niveles de máximos de los últimos cinco años.

Así, como se muestra a continuación, la victoria de Trump rápidamente borró todas las ganancias adquiridas hasta entonces en la bolsa de México, y desde el miércoles no ha parado de caer. Algo que se puede evidenciar en el ETF de México de EWW, que ha caído un 20% desde el cierre del martes.

EWW


Con el mercado mexicano cayendo un 20% y las acciones estadounidenses revalorizándose desde las elecciones, se observa la relación del SPY (S&P 500) en el pico más alto en los últimos diez años, desde 2005, frente al ETF de México (EWW). Lo que es digno de  mención s es que el repunte en la proporción desde que Trump ganó es sólo una continuación de una tendencia de rendimiento superior que se observa para Estados Unidos, que comenzó hace más de tres años, al inicio de 2013.

SPY