En el primer trimestre del año la banca ha captado 19.159 millones a través de depósitos a plazo, cifra que duplica la cantidad obtenida en el mismo periodo de 2006 y supone la mayor captación de dinero que protagoniza la banca con estos productos en diez años. Una de las razones de este crecimiento es la entrada en vigor el pasado 1 de enero de la reforma fiscal, que fija la tributación de los depósitos en el 18%, con independencia del nivel de renta del cliente. Además, elimina las ventajas fiscales que tenían los depósitos a más de dos años (el 40% de los intereses no tributaban). La banca no para de crear nuevos depósitos para captar el dinero de los clientes, aumenta las ofertas y ofrece rentabilidades más atractivas. Nuevos productos con rentabilidad ligada a la evolución de una acción o un índice bursátil, depósitos combinados con fondos de inversión y depósitos con interés creciente aparecen con frecuencia en el mercado. Además, estos productos permiten al ahorrador ganar dinero porque la rentabilidad media está en el 3,39%, casi un punto porcentual más que el año pasado y la inflación en el 2,5%.