Indra cerró la semana pasada a la cola del Ibex 35, tras dejarse más de un 3% en la sesión del viernes y un 6,30% en cinco días. Además, la semana pasada el valor perdió soporte, aunque sigue inmerso en el canal alcista en el que ha cotizado todo el año.
 
Así pues, Indra perdió el soporte de los 11,25 euros, marcado por el retroceso de Fibonacci del 38,2% y por los máximos de 2015. El valor ahora se dirige al siguiente retroceso de Fibonacci, en los 10,25 euros, pero sigue inmerso en el cana alcista con parte alta en la cima de este año, conquistada en verano en los 12,34 euros.
 
Indra entraría en zona de peligro si perforara la parte baja del canal, que pasa por los 9,50 euros, pareja al retroceso de Fibonacci del 61,8%. Ahora bien, la sobreventa podría evitar una caída así, pues el RSI marca niveles de 26,51 puntos, lo que invita al rebote.


 
Según los indicadores técnicos Premium, Indra ha pasado de consolidación a rebote. La tendencia de medio plazo es bajista ya que el precio se encuentra muy por debajo de las medidas de 14 y 40 sesiones, en los 10,60 euros. Además, el volumen ha descendido en el medio y largo plazo, agravado por la volatilidad creciente en el largo plazo.