La inestabilidad política en el Magreb, unida a la depreciación del euro y la apertura del mercado cubano suponen una importante oportunidad de negocio para las compañías hoteleras

De la salud del sector turístico dependerá, en buena parte, la recuperación económica española. No en vano, el turismo genera 124.000 millones de euros anuales (11,7% del Producto Interior Bruto) y 2,09 millones de empleos, lo que supone el 11,5% de la población ocupada.

El sector turístico cerró el año 2015 con un número récord de turistas, que ascendió a los 68,1 millones, aumentando los ingresos del sector cinco (un 3,7% anual) 5 décimas por encima del incremento del PIB (3,2%). Un incremento que ha venido, en buena medida, determinado por la mayor afluencia de turistas (que se incrementó un 4,7% has alcanzar los 68,1 millones de visitantes) más que por un aumento de los precios, ya que estos todavía se encuentran un 2% por debajo de los establecidos en el año 2008.

En cuanto al origen de los turistas, cabe resaltar lo diversificada que es la demanda. Así el 54% de los ingresos provienen de residentes, mientras que el 46% restante viene determinado por el gasto de turistas extranjeros. Entre estos últimos, los británicos  continúan siendo el grupo principal, ya que suponen casi una cuarta parte del total (un 23,4%), por delante de turistas franceses (16,9%) y alemanes (15,2%).

En este sentido, buena parte del aumento de la afluencia de turistas se debe a dos factores externos como lo son la inestabilidad política y social en destinos del Magreb como Túnez, Argelia o Egipto, así como la depreciación del euro. La moneda europea se ha depreciado un 9,9% contra la libra y un 16,5% contra el dólar, siendo precisamente los turistas estadounidenses  los que más han aumentado en el último año, un 23,6%, superior al 4,9% medio. Los turistas británicos, por su parte, han aumentado un  4,5%, mientras que los franceses lo hacen un 8,9%. En el apartado de países cuya demanda se reduce destacan Alemania, cuyo número de turistas cae un 1,2% y, sobre todo, Rusia, cuyo número de visitantes cae un 32,7% respecto al año anterior.
 
La afluencia de turistas extranjeros resulta de vital importancia para los ingresos del sector, ya que el número de pernoctaciones media es de 4,32 días por turista, mientras que en el caso de los residentes este indicador cae hasta las 2,32 pernoctaciones.

Por el lado de la oferta, destaca la fuerte atomización del sector, en el que las diez principales compañías acaparan tan solo el 18% de la oferta de alojamiento. Una competencia a la que se une un nuevo reto como es la presencia de competencia no regulada, que supone más del 50% del total. En este sentido el informe de Imantia Capital señala como reto pendiente el aumento del tamaño de las compañías hoteleras, de las cuales tan solo dos son cotizadas (Meliá y NH), así como la necesidad de resistir a la tentación del aumento de la capacidad mediante apalancamiento tal y como se llevó a cabo entre 2000 y 2010, cuando el número de plazas aumentaba a un ritmo anual del 3,1% al tiempo que el número de turistas aumentaba a un 1,6% anual.

Melia, con un 5,1% de la oferta total, es la principal compañía del sector. Desde Imantia Capital valoran positivamente el esfuerzo de reducción de deuda que ha llevado a cabo la compañía, que ha permitido rebajarla desde los 1.158 millones de euros del año 2013 hasta los 769 millones con los que cerró 2015, situando el ratio Deuda Neta/Ebitda en 2015 en  2,62 veces (en 2013 se elevaba a 4,8 veces).



Además, el levantamiento del embargo a Cuba supone una oportunidad para la hotelera, que ya ha tomado posición en la isla, lo que representa un importante mercado a partir del cual incrementar sus ingresos.  

De este modo y teniendo en cuenta la fuerte generación de caja con un Rendimiento de Free Cash Flow del 6,7%, Imantia Capital señala que el precio de sus acciones  podría elevarse.
 
Respecto a NH, destaca su fuerte implantación en ciudades, ya que un 90% de sus establecimiento eligen esta ubicación. De este modo podría beneficiarse del mayor desembolso efectuado por el turista de negocios, que es un 60% al del turista vacacional.



Además, la compañía está cumpliendo con los plazos de reducción de deuda en la que incurrió en la pasada década como parte de su plan de expansión internacional. El Plan Estratégico a cinco años publicado en el año 2013 contemplada la venta de activos no estratégicos, así como la mejora de la calidad de las habitaciones ya existentes para incrementar el precio final. Así, en 2015, los ingresos ascendieron a los 1.396 millones de euros (un 10,4% más que en el año anterior) y las pérdidas se redujeron hasta los 8 millones de euros desde los 18 millones de euros del año anterior.
 
En lo relativo al apalancamiento, el múltiplo Deuda Neta/Ebitda, que en 2012 se situaba en 12 veces, ha disminuido hasta las 5,6 veces y se prevé que en 2018 alcance unos valores de 2,8 veces.