Valoramos muy positivamente la operación de Indra porque la compañía no era muy activa en lo que a movimientos corporativos se refiere. Va a acceder a la parte de auditorías, que probablemente levantará sin muchos problemas. Y el hecho de efectuarse en acciones es mejor que en caja, a pesar de la solvencia de la entidad.
Época de resultados relativamente buenos que sustentan el mercado tanto en España como en EEUU. El problema llegará cuando la publicación de datos empresariales acabe y quizás se impongan las correcciones tras las fuertes subidas que incitan a los inversores a tomar beneficios, y más si tenemos en cuenta el incremento de la volatilidad y la reducción del volumen de negocio que veremos previsiblemente en próximas fechas. En el corto plazo seguirán los avances puntuales motivados por los resultados.