Sigue habiendo incertidumbre sobre China, esto unido a la estabilidad del yuan que hará que se lo piensen más las autoridades, sumado a la caída del petróleo  y se ha producido una revisión a la baja de las expectativas de beneficios  hace que, a pesar de que las valoraciones son bajas, sea complicado  ver subidas significativas en próximos días.
 

Esta semana tendremos reunión del BCE, donde no esperamos cambios ni un mensaje que será sorprendente y datos de PMI, que pueden ser positivos en la medida en que la economía  de la Eurozona seguirá tirando hacia arriba.

El acuerdo entre Irán y EEUU está anticipado y en la medida en que EEUU la reacción en la producción será temprana y rápida con un consumo fuerte, hay margen para una cierta reacción al alza, si no  de inmediato, sí en próximos meses.

Creo que en general serán positivos pero lo que pesa sobre todo son estas incertidumbres.