El riesgo de caídas permanece, aunque siempre dentro del rango de los 11.000 a los 11.400 puntos. Seguimos creyendo que el optimismo llegará al mercado en el segundo semestre, pero el hecho es que los ajustes no se consolidan y el escenario de volatilidad e inestabilidad persiste.
Tenemos que estar preocupados porque hemos mejorado sin cambiar de escenario. Estamos en un momento de expectación ante las subidas generalizadas de tipos, el riesgo inflacionista relacionado con el mercado de las materias primas y el crudo, y el BCE parece buscar la incertidumbre con ello.