Existe una mayor preocupación entre los consumidores por la salud y el ecosistema. Sin embargo, la falta de regulación y el abuso del término 'eco' en el mercado turístico suponen importantes obstáculos para esta nueva modalidad de turismo.
La mayor sensibilización de los consumidores por su salud y la del ecosistema es uno de los principales motores del turismo ecológico aunque contratar estos servicios es complicado, tal y como reconoce el presidente de la Fundación Ecoagroturismo, Severino García, en una entrevista recogida por la web 'www.consumer.es'. Severino García encuentra las bases del turismo ecológico en la responsabilidad social, que busca la conservación de nuestros recursos minimizando los efectos de la actividad turística en el medio en el que se desarrolla y el apoyo a quienes contribuyen a dirigir la actividad turística hacia ese planteamiento. El turista ecológico, busca el consumo de productos saludables durante el tiempo de ocio y vacaciones, a la vez que practica actividades saludables y todo ello en entornos 'ecológicos'. Sin embargo, García reconoce que también existen una serie de incovenientes como "la dificultad de acercar este producto al consumidor, en gran medida por la información ausente o confusa". "El turismo ecológico es más caro que el convencional "ya que pretende una mejor calidad integral y tiene objetivos a largo y no a corto plazo", el producto que más atrae a los consumidores "tiene mucho que ver con el consumo de productos saludables y, por lo tanto, con la producción agroalimentaria ecológica".