El entorno en el que nos movemos no está para considerar las medidas de reducción del déficit como algo extraordinarias sino que "el objetivo para el año que viene es mucho más ambicioso y habrá que mantenerlas", reconoce Alexis Ortega, socio director de Finagentes Gestión.

El mercado manejaba la necesidades de hacer un ajuste de en torno a 30.000 millones y nos quedamos cortos “sorprende el hecho de que el recorte de los ministerios haya sido mayor, en cierto modo ligado al hecho de que el PP está preocupado por su electorado y después de que el IVA no vaya a subir”.

Además la luz subirá el próximo mes de abril. El Déficit de tarifa es “la patata caliente que tiene el gobierno pues tienes que exigir a los inversores que incrementen la productividad mediante la reducción de los salarios y lo que tendremos que hacer será compatibilizar esta reducción del salario con los costes”.

En este escenario, el gobierno tacha las medidas como algo extraordinario. “El entorno en el que nos momentos, es difícil explicar la dureza de las medidas por lo que lo de extraordinario se sale del tono. No serán de ese carácter sino que el objetivo para el año que viene es mucho más ambicioso”.

La bolsa en una reacción instantánea ha subido. En parte se está mirando al cortafuegos de la Eurozona, se esperaba el billón y finalmente nos hemos quedado en 700.000 millones y Alemania ha insistido porque lo que ha hecho no es más que el mecanismo que se tiene que llevar a cabo en todos los países del sur. Alemania en el fondo necesita que las primas de riesgo nos estén presionando porque hay que transmitir que estas medidas no son extraordinarias sino que han venido para quedarse.

Visto el dato de ingresos es positivo visto que los consumidores vuelven a consumir pero si uno ve que los ingresos han crecido menos de lo esperado, volvemos otra vez a una tasa de ahorro que cae, es demasiado baja y hay que subirla por lo que no es tan positivo. Los ingresos deben crecer mucho más que los gastos.

El dato de confianza del consumidor “de alguna manera determina la confianza en la situación económica y en nuevas compras. Aunque en cierto modo la confianza se está recuperando, todavía está en niveles compatibles con un clima de recesión. Si se afianza por encima de los 75 puntos será muy positivo”.