Agosto fue el mes clave para Estados Unidos… y su endeudamiento. El congreso de Estados Unidos dio el visto bueno para aumentar el límite máximo de endeudamiento. Su deuda pública es hoy del 100% del PIB, es decir, el equivalente a todo lo que produce durante un año esa nación. Nunca se puso en duda la solvencia de esta economía ni tuvo problemas de confianza… hasta que Standard and Poor’s le rebajó hasta la AA+, despidiendo la triple A. ¿Qué debe hacer el inversor de fondos ante esta situación?


Las soluciones están sobre la mesa: reducción del gasto público, aumentar los impuestos o combinar ambas. Alternativas que, al menos en el corto plazo, parecen políticamente difíciles. Sin embargo, el problema no sólo es de Estados Unidos. Japón es el país que más deuda pública tiene si se mide en relación al PIB, en torno al 230%. Y a pesar de las dudas, los expertos siguen viendo en el país del tío Sam muchas oportunidades. Warren Buffet, presidente de Berkshire Hathaway admitía que a pesar de la falta de confianza que puede generar una decisión de este tipo “Estados Unidos merece una cuádruple A” al tiempo que Bill Miller de Legg Masson tachaba de “precipitada, errónea y peligrosa” una rebaja que llegó “como punto final a la peor semana en los mercados de acciones estadounidenses desde 2008”. Este experto admite que el mercado dice que S&P está equivocado pues “Estados Unidos cuenta con los tipos de interés más bajos de su historia. Algo que coincide con el mayor déficit y una enorme perspectiva fiscal de largo plazo. Todavía, cuando los inversores cuentan con un alto nivel de incertidumbre a nivel mundial y buscan activos refugio, invierten en tesoro estadounidense”.

Un mercado ¿sostenido?
Eso sí, en plazos largos. Los expertos de Inversis Banco mantienen en negativo los cortos plazos americanos pues “con tipos al 0.17% y pese al horizonte de tipos bajos dibujados por la FED (hasta 2013) no vemos valor en este activo, salvo supuesto de recesión tipo 2008-2009”. En el último informe de la entidad afirman que “no es un activo dislocado en valoración ya que obedece en buena parte a la política de tipos de la FED pero no ofrece apenas rentabilidad”. Manuel Arroyo, director de inversiones de JP Morgan AM reconoce que lo que ha pasado la economía estadounidense en las últimas semanas es sólo un bache “no creemos que vaya a entrar en recesión ni nada parecido sino que es simplemente un respiro para iniciar una fase de expansión económica”. De hecho, fondos como el JPM US Aggregate Bond firma 2011 con más del 6% de rentabilidad, frente al 5% en negativo de su categoría.

Mejor a plazos largos y diversificado
En positivo también cotiza el CS ETF ON Ibbox US Govt 7-10 bonds, de Credit Suisse. Un ETF cuyo objetivo es replicar “el comportamiento del índice de referencia –Markit i Boxx US Treasuries 7-10– que incluye bonos del tesoro estadounidense, incluyendo bonos con vencimiento a siete y diez años”. Con más del 28% de rentabilidad a tres años se presenta el Franklin U.S Goverment Fund. Un fondo que intenta lograr ingresos a través de una política de inversión en obligaciones de deuda emitidas ó garantizadas por el gobierno de Estados Unidos.

Por encima de su categoría también cotiza el Pioneer Funds - U.S. Credit Recovery 2014 F Hedged, un fondo de fondos que, “en un período de cinco años, consigue una revalorización de capital invirtiendo en una cartera diversificada integrada por instrumentos de deuda empresarial con rating de categoría de inversión, mercado monetario no superior a tres meses e instrumentos de deuda”.

Los expertos coinciden en que el riesgo paga. La ampliación de los spreads (40 puntos básicos en agosto) abre la puerta a incrementar las posiciones en renta fija corporativa.

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