Entre los 10.000 y los 10.500 puntos del IBEX-35 se dará una buena oportunidad de compra ya que se estima que un desplome de un 5% más sería razonable en los mercados más expuestos y ahora se busca un movimiento lateral para ir viendo cómo fluye la desaceleración.
Seguimos inmersos en un mercado con fuertes presiones vendedoras en que los rebotes no consiguen consolidarse más de dos o tres días. Prima el movimiento general hacia una menor exposición al riesgo, provocada por el miedo a las subidas de tipos y como resaca de la situación de euforia inversora anterior.