Los bancos españoles se disparan gracias al cierre de cortos y la confianza en que Italia rescate de forma inminente a Monte dei Paschi. En este escenario, Caixabank está marcando nuevos máximos anuales, atacando la resistencia del 50% de Fibonacci.
 
El mercado descuenta que Italia no dejará caer al banco más antiguo del mundo, Monte dei Paschi. Si los accionistas cataríes no inyectan 1.000 millones por la desconfianza política que  ha desatado el referéndum del fin de semana y la dimisión de Renzi, todo parece indicar a que finalmente el Estado acabará salvándola.
 
Con este telón de fondo, la banca española recibe oxígeno, especialmente Caixabank, que ayer subió con fuerza y hoy sigue avanzando marcando nuevos máximos anuales por encima de los 3 euros. De hecho, el hueco alcista de la apertura ha llevado al valor a superar la resistencia marcada por el retroceso de Fibonacci del 50%. Esto está dejando el dibujo de una recuperación en V, cuyo siguiente objetivo podrían ser los 3,40 euros.
 
Ojo porque el RSI avisa de sobrecompra, por lo que habría que vigilar los nivles de soporte. En este sentido, por abajo Caixabank se apoya en los 2,80 euros, por donde pasa el retroceso de Fibonacci del 38,2% y también la directriz alcista de medio plazo que ha guiado la aceleración de subidas desde finales de septiembre.


 
Los indicadores técnicos Premium muestran que tras el escape alcista reciente de Caixabank, el precio se ha ido muy por encima de las medias de 14, 40 y 200 sesiones, recuperando la tendencia alcista de medio plazo y la de largo, aunque hay que llamar la atención sobre la caída del volumen de largo plazo, lo que debilita la subida.