Este nuevo producto financiero, denominado Gestión de Patrimonio Protegido", está destinado a personas con discapacidad, tiene una alta rentabilidad y permite deducirse anualmente desde 10.000 euros hasta un límite de 24.250 euros. Según la Ley 41/2003 todas las personas que cuenten con una discapacidad psíquica igual o superior al 33% o una discapacidad física o sensorial igual o superior al 65% pueden constituir un Patrimonio Protegido y beneficiarse de ventajas fiscales. El producto pretende dar acceso a las personas discapacitadas a las nuevas tecnologías de gestión en el mundo de la inversión. Además, toda la rentabilidad va a ser para el usuario y Bankinter asesorará a los parientes o tutores de las personas discapacitadas para que puedan invertir en una cartera adaptada a sus necesidades y aprovechar al máximo los beneficios fiscales que les ofrece la ley de Patrimonio Protegido.