Las fusiones y adquisiciones han sido unas de las características más importantes del mercado europeo durante los últimos dos o tres años. Después de recuperarse en el último trimestre de 2004, la actividad se incrementó en 2005 y 2006 y se ha vuelto más intensa en lo que llevamos de año.
Los datos recientes revelan que las operaciones anunciadas mundialmente en el primer trimestre tenían un valor de más de mil millones de dólares, de los que una parte importante se ha dirigido a empresas europeas. La actividad se ha ampliado; además de los cientos de operaciones en el universo de las pequeñas empresas, también han estado en juego capitales importantes. El sector bancario ha estado en el punto de mira como cualquier otro, lo que no resulta sorprendente teniendo en cuenta su fragmentación. El sector financiero es el menos concentrado de Europa, y los tres mercados más importantes contabilizan menos del 20% de la capitalización total del mercado del sector (en comparación con los sectores energético o sanitario, en los que las tres empresas líderes dominan, contabilizando alrededor del 60% de las capitalizaciones totales del mercado). Con muchos jugadores, sobre todo en mercados como el italiano, la consolidación de los bancos ha estado a la orden del día durante un tiempo. Esto empezó en verano de 2004 con la compra del británico Abbey National por parte del banco español Banco Santander. En 2005/6 se produjeron otras operaciones, ya que el banco italiano más importante, el UniCredito Italian, compró el alemán HVB y ABN AMRO adquirió el control de Banca Antonveneta. La consolidación en Italia siguió a finales del año pasado con la fusión del segundo y tercer banco más importantes: Sao Paolo IMI y Banca Intesa. Más recientemente, ABN AMRO ha acordado fusionarse con el banco Barclays. El rendimiento de los fondos de nuestro abanico de renta variable europea se ha visto impulsado por estas fusiones y adquisiciones. Por ejemplo, varias de nuestras carteras, incluido el Schroder ISF European Equity Yield y el Schroder ISF Italian Equity, se han beneficiado significativamente del aumento de los precios por acción de San Paolo y Banca Intesa el año pasado. No obstante, es importante destacar, en este tipo de mercado, que no perseguimos explícitamente objetivos de OPAs. Como inversores a largo plazo, nuestros gestores de fondos sólo invierten en bancos – y en todas las empresas – si el análisis de la inversión es sólida a largo plazo según variables fundamentales de peso: buenos modelos de negocio, previsiones de crecimiento sólidas, gestión excelente y valoraciones convincentes. Oportunidades: Danske Bank Un ejemplo de un banco integrado en nuestras carteras que creemos que cumple estos criterios es el Danske Bank. Es el mayor banco de Dinamarca, que en realidad ha sido una adquisición más que una empresa objetivo en estos últimos años. Sonja Schemmann, gestora de Schroder ISF European Equity Yield, ha adquirido recientemente las acciones de la empresa. Danske Bank es una buena manera de invertir en Dinamarca, un país que avanza muy bien en el terreno económico. El banco también se está expandiendo más allá de su país de origen, ya que ha comprado dos bancos en Irlanda y el Sampo Bank en Finlandia. Sonjia considera que la directiva de la empresa intentará conseguir un crecimiento a largo plazo, y que tendrá resultados decentes que irán al alza. Además, el banco tiene poca exposición a los mercados de valores, lo que puede resultar positivo en caso de que la volatilidad que hemos observado en los últimos meses se incremente y mantenga. Oportunidades: SEB Andy Lynch, gestor de Schroder ISF European Dynamic Growth, ha tenido en cartera el banco nórdico SEB durante la mayor parte de los últimos dos años. SEB, que está controlado por la poderosa familia Wallenber, ha crecido muy rápidamente a través de la adquisición durante la última década y, además de ser un jugador dominante en su mercado nacional, tiene un importante negocio internacional: más del 50% de sus beneficios proceden de fuera de Suecia. Lo que ha resultado crucial para Andy, que siempre está pendiente de las empresas que confían demasiado en la adquisición para crecer, ha sido que la expansión de la gestión a nuevos mercados ha estado muy centrada en el control de costes. El enfoque de pequeño tamaño y de gran calidad de SEB, su capacidad para sostener los márgenes y la infravaloración implícita de su negocio hacen de SEB un valor muy atractivo. Existe un potencial de crecimiento de ganancias futuras procedente de las operaciones en las economías de rápido crecimiento, como Ucrania y Polonia, así como de los países bálticos (Lituania, Letonia y Estonia). Europa del Este contabiliza actualmente sólo algo más del 10% de beneficios antes de impuestos (anticipamos un crecimiento por encima de la media del sector en esta área para el futuro). La inversión sustancial en la división de banca financiera se debería materializar en un crecimiento de los ingresos en los próximos años. Oportunidades: Banco nacional de Grecia Otra buena oportunidad en una de las regiones más periféricas de Europa que se ha añadido recientemente a algunos de los fondos de Gary Clarke es el Banco nacional de Grecia. La empresa posee la mayor red de bancos en Grecia, donde genera el 50% de sus ventas y beneficios, así como una presencia cada vez mayor en Europa central y oriental. Adquirió el Finansbank de Turquía el año pasado, una empresa que ha disfrutado de un crecimiento fuerte en sus créditos y unos márgenes de interés neto en aumento. Normalmente, los bancos que operan en las economías de mercados emergentes de rápido crecimiento suelen tener problemas para sostener los márgenes de interés neto: la competencia suele ejercer presión sobre los precios y hace decrecer los márgenes. No obstante, en el caso de Finansbank, la demanda es tan fuerte que la empresa ha conseguido impulsar los márgenes por encima de los niveles anteriores, a pesar del entorno de competencia. Esperamos que la tendencia de consolidación continúe, ya que los grupos financieros de toda Europa, y de todo el mundo, buscan oportunidades para aumentar sus beneficios en lo que podría ser un periodo de ralentización de la economía mundial en los próximos años. Todavía no está claro cuál será el próximo objetivo. Además, pueden pasar años hasta conocer el éxito que han tenido muchas adquisiciones en términos de integración y contribución al crecimiento. Por todo esto, en un mercado dirigido por intensas fusiones y adquisiciones como estale actual, estamos centrándonos en una investigación fundamental y otorgando una importancia aún mayor a los motores de crecimiento a largo plazo.