A medio plazo se debe mantener una posición defensiva dado que la corrección iniciada en mayo no nos situará en un escenario alcista hasta final de año, mientras que en el corto plazo las fases de rebote pueden ser beneficiosas para arriesgar y entrar en los sectores más afectados.
Las correcciones llevan su ritmo y ahora puede que incluso nos lleven a mínimos por debajo de los últimos soportes o bien que, por el contrario, entremos en una fase de estabilidad en que no veamos nuevos mínimos. El retroceso en que está sumido EEUU, con un bajo volumen de negocio, se explica por las fuertes alzas de las jornadas del jueves y el viernes de la pasada semana a lo que se añade la espera de las acciones de la FED que pueden dirigirse hacia una pausa en el rebote de los tipos. Aún así, puede sostenerse una fase de rebote en las dos o tres próximas semanas. A medio plazo se debe mantener una posición defensiva dado que la corrección iniciada en mayo no nos situará en un escenario alcista hasta final de año, y para aquellos que se encuentren en una posición demasiado invertida deberían plantearse aprovechar los rebotes para hacer liquidez.