Una deuda de 19.000 millones de euros. Es lo que ha firmado KPMG como pasivo de Abengoa, lo que le deja con 5.000 millones de euros menos de lo  previsto a cierre de septiembre. Una auditoría necesaria para poder ingresar los 113 millones de euros del crédito de urgencia que ayer puso la banca a disposición de la compañía.
 

En total son 19.127 millones de euros la exposición financiera de todas las entidades a Abengoa. Una cifra menor que los 24.000 millones que se adelantaron hace unos meses y que se diferencia principalmente en las líneas de financiación que la banca empezó a retirar de Abengoa cuando comenzaron a saltar las alarmas sobre su complicada situación financiera.

En total, son más de 200 compañías las que tienen algún tipo de financiación con la empresa, incluídos todo tipo de mecanismos – avales para presentarse a concursos o líneas de confirming para adelantar pagos a proveedores -  y que incluyen como exposición financiera la deuda de filiales como Abengoa Yieldco, donde Abengoa mantiene el 43%.  (Ver:¿En manos de quién está la deuda de Abengoa?)
 
En todo caso, en un ejercicio de prudencia, a nivel interno Abengoa calcula que sumando todas y cada una de las partes de deuda, el cómputo global arroja una cifra de 18.600 millones. de esta cantidad, según informa Expansión, el grueso está en Abengoa SA, la matriz, y Abengoa Finance con 7.735 millones así como en Abengoa Yieldco, con 6.503 millones . Esta concentración es debido a que son las sociedades que garantizan los créditos o emiten los bonos y otra deuda corporativa. 
 
La inyección de capital que ha hecho la banca tiene un total de 106 millones a los que se suman otros 7 millones que se liberan de una cuenta que no se ha dispuesto todavía de una financiación previa concedida en septiembre. Santander, BBVA y el ICO (Instituto de Crédito Oficial)  participará con 8,7 millones de euros. 

La compañía cede en lo que llevamos de año un 72% en las acciones del tipo A y más del 84% en las del tipo B y el pasado mes de noviembre se decidió excluir a esta última del Ibex35. Lo cierto es que nadie ve potencial en un valor que tiene mucho que hacer para que vuelva la credibilidad sobre sus cuentas.