Aitor Jauregui, responsable de negocio de BlackRock Iberia nos habla de las previsiones de la gestora para la segunda parte del año donde, la volatilidad, seguirá siendo un factor clave en la gestión. 

¿Puede ser la reforma fiscal la llama que incendie la economía americana? Efectos y consecuencias a largo plazo de esta implementación

Creemos que la reforma fiscal es positiva para la economía a corto plazo. Es la primera vez que se produce, en las últimas décadas, una reforma de este calado sin que estemos en recesión pero consideramos que para que la economía siga siendo sólida y con crecimiento sostenible debería ir acompañado de inversión o capex, de forma que no haya un sobrecalentamiento de la economía.

Estamos en pleno proceso de subida de tipos de interés en Estados Unidos con la inflación ya cerca del objetivo y sin embargo, el gran reto sigue siendo Europa o Japón. ¿Qué expectativas tenéis en este sentido si pensamos que los bancos centrales han inyectado en el mercado la mayor liquidez de su historia y siguen sin conseguir generar la subida de los precios? 

Si, en Estados Unidos la inflación está repuntando, la FED comentó que se encontraba cómoda con niveles del 2% e incluso preveía tasas superiores a ese nivel. Nosotros desde BlackRock consideramos que este año se producirán entre tres y cuatro subidas de tipos de interés en EEUU y, como bien dices, en Europa y Japón aún no se han visto los efectos de inflación y salarios que motiven que haya subidas de tipos en el corto plazo. Probablemente en Europa estemos hablando de la segunda mitad del año que viene, donde los tipos pueden empezar a acomodarse al nuevo paradigma, pero en EEUU habrá entre tres y cuatro subidas de tipos.

Si miramos a los mercados, los índices cotizan con tono mixto en lo que llevamos de año y la pregunta es si son sostenibles estos niveles y si creéis que sigue siendo buen momento para los activos de riesgo.

Sí, favorecemos más la renta variable sobre la renta fija. Hay segmentos donde puede haber más valor como en gobiernos en el tramo corto de la curva de EEUU, papel flotante o bonos vinculados a la inflación, pero vemos más valor en renta variable. Sí es verdad que discriminando por regiones o sectores, favorecemos la renta variable estadounidense  sobre la europea y somos positivos en renta variable japonesa.

¿Creéis que el mercado europeo irá a cubrir el gap que mantiene respecto al americano?

Somos más positivos con la renta variable americana pero la apreciación del dólar en las últimas semanas favorecerá un repunte en los beneficios empreasriales en Europa y esto tendrá consecuencias en los resultados trimestrales de los próximos trimestres. Dicho esto, somos más constructivos a corto plazo con la renta variable americana.

Estamos finalizando la temporada de resultados empresariales con buena nota en EEUU pero claro, las valoraciones empiezan a ser excesivas en algunos valores, ¿dónde veis oportunidades en estos momentos?

Debemos ser selectivos desde un punto de vista de sectores pero vemos valor en sectores cíclicos, tanto tecnológicas que a corto plazo han sufrido  pero el entorno macro y crecimiento global sincronizado las favorece.  Y en segundo lugar, el sector financiero que  con un pronunciamiento de la curva tendrá un comportamiento positivo en renta variable.

¿Cuáles son los mayores riesgos que veis de cara a la segunda parte del año?

Son tres principalmente:

  • Que los estímulos fiscales en Estados unidos no vayan acompañados de un incremento en la inversión o mejora de productividad.
  • Que la velocidad de subida de tipos de gobiernos sea mayor de la esperada y que haya un shock de mercados.
  • Políticas proteccionistas que a su vez conlleven problemas geopolíticos y puedan impactar en el mercado.

En su informe hablan de una reducida recompensa por el riesgo asumido en los mercados apuntando a que el año pasado  fue un “nirvana” para las carteras diversificadas con retornos fuertes y volatilidad baja. ¿A qué nivel de  volatilidad tenemos que acostumbrarnos y cómo minimizarla?

Respecto a la media histórica, la volatilidad seguirá en niveles bajos. Ahora bien, sí habrá shocks de mercado como los vividos en febrero y marzo que ofrecerán oportunidades de inversión.

En el mes de abril hubo un hito y fue que el bono estadounidense alcanzó el famoso nivel del 3%. ¿Creen que este incremento en la rentabilidad de la deuda con unas valoraciones altas puede incrementar los flujos hacia la renta fija?

Creemos que no. No  vemos valor relativo en la renta fija respecto a la renta variable pero el 3% ha sido causa de muchos titulares, es un nivel que no veíamos desde hace trimestres y ha atraído flujos sobre todo del inversor institucional que o bien tiene que machear flujos o construir carteras a largo plazo y son niveles más atractivos. Ahora bien, entendemos que la renta variable tiene mayor potencial y somos más constructivos.