Tal como observamos la semana pasada, los eventos geopolíticos pueden respaldar al valor del oro. El metal tiende a ser nuestro primer activo a escoger en momentos de estrés de mercado. La semana pasada por ejemplo, eventos como el cierre de la frontera entre Arabia Saudita y Qatar, la comparecencia frente al Senado del ex director del FBI James Comey, las elecciones del Reino Unido y las negociaciones de la deuda griega, han generado ansiedad entre los inversores.

A medida que éstos se han ido desarrollando sin provocar distorsiones adversas en los mercados, la incertidumbre cedió y consecuentemente lo ha hecho el precio del oro. Por su naturaleza, los eventos geopolíticos son difíciles de predecir y por lo tanto, el oro presenta el potencial de revalorizarse durante el transcurso del año. Su evolución dependerá de cómo se desarrollen eventos capaces de generar preocupaciones como las elecciones italianas, el comienzo de las negociaciones entre el Reino Unido y la UE y la continua falta de armonía en Medio Oriente. Una exposición al oro en la cartera, permite a los inversores  disponer de un valioso activo de protección contra riesgos difíciles de predecir. Sin embargo, en ausencia de shocks de mercado, esperamos que los precios del oro se contraigan. No obstante, este riesgo bajista será acotado debido a la gradualidad con la que se lleva adelante el proceso de aumento de los tipos de interés.

En nuestro informe de enero de 2017, estimamos el precio del oro en $1300/oz para mediados de año y $1230/oz para fin de año. Este pronóstico no lo hemos modificado, teniendo en cuenta que la semana pasada el metal alcanzó los $1295/oz. Dado que la mayoría de los participantes de mercado espera que la Reserva Federal de EE.UU aumente los tipos de interés, vemos al metal ceder valor desde los $1263/oz actuales, a los $1230/oz.

A diferencia de la mayoría de las materias primas, el oro se comporta como si fuese un activo monetario y por tanto, su precio se ve influido por la evolución de los tipos de cambio y el rendimiento de los bonos. Esto contrasta con el resto del sector, en donde las variaciones de precio dependen más directamente de los niveles de oferta y demanda. Nuestro modelo que explica los movimientos del precio del oro (denominado en dólares), considera que los mismos están influenciados por los siguientes factores (la dirección se marca en paréntesis):

  1. Cambios en el valor del índice del dólar (-)

  2. Evolución del IPC (+)

  3. Cambios en los rendimientos nominales de los títulos del Tesoro a 10 años (-)

  4. Percepción de los inversores (medida por el posicionamiento especulativo en el mercado de futuros) (+)

A pesar de que es probable que el rendimiento de los títulos del Tesoro americano aumente a medida que la Fed normaliza los tipos de interés, el ritmo al cual llevará adelante el proceso será lento y como resultado, la inflación no descenderá rápidamente. El muy paulatino incremento de los tipos de interés reales mantendrá acotado el riesgo de pérdida de valor del oro. Aunque el dólar ha marcado recientemente un desempeño moderado debido a lo poco que la actual Administración ha avanzado sobre las políticas de pro-crecimiento que muchos se habían ilusionado, un nuevo aumento de los intereses impulsará el valor del billete verde y perjudicará al del oro durante el segundo semestre de 2017. No obstante, no esperamos una rápida apreciación del dólar debido a las dificultades que el gobierno viene teniendo para concretar sus promesas de campaña.