José María Luna, director de análisis de Profim EAFI, repasa cómo se encuentra el entorno de los fondos de inversión y dónde se encuentran las principales oportunidades.
 
¿Es partidario de apostar por fondos que se centren en renta variable norteamericana o las valoraciones que se han alcanzado deberían hacernos mantener la cautela?

Sin duda alguna ahora mismo estaría dentro de la renta variable norteamericana. Creo que sería una temeridad no tener Estados Unidos en cartera, sobre todo la parte de bolsa. Es verdad que sí que recomiendo que se haga con cierta cautela a tenor de las valoraciones que estamos viendo en estos instantes y siempre a través de fondos de gestión activa. Se está generando tal controversia y tal disputa entre la gestión pasiva frente a la gestión activa, sobre todo después de la carta escrita por Warren Buffett, que creo que es absurdo. Ambas son compatibles.
El mal enemigo a batir sin duda es la mala gestión y el que nos venda ideas pero no nos vendan asesoramiento y hoy por hoy existen fondos de inversión a la hora de posicionarnos en renta variable norteamericana que sí que aporta valor. Por ejemplo fondos como el Vontobel US Equities, fondos como Goldman Sachs US Core a través de la utilización del big data. Fondos también como el JP Morgan US Strategy Growth puede ser una idea interesante. Fondos de pequeñas compañías Legg Mason o Schroeders. Incluso a través de Fidelity america. Hay un elenco de productos que además de forma consistente son capaces de batir la bolsa norteamericana. Es verdad que en el caso de Estados Unidos nos encontramos valoraciones muy ajustadas, estamos en un escenario en el cual es muy difícil ver gangas en estos instantes.

Estamos viendo un entorno de excesiva complacencia. El diez años norteamericano está en torno al 2,5%. Al 2,6% que sería un primer nivel de resistencia empezaría probablemente a encenderse ciertas luces ámbar y podría ser uno de los elementos que podría hacer corregir a los mercados de bolsa. No solo en el caso norteamericano sino también a nivel mundial. Por otro lado tenemos a la Fed que ha acelerado el último discurso de Yellen insistiendo que probablemente en este mes de marzo es un buen mes para subir tipos de interés. De hecho, podría un aspecto negativo si lo hiciera después de los datos económicos. Ahora vamos a la parte positiva. Eso sería la parte negativa incluyendo a Donald Trump y a su Twitter que genera tantas tensiones geopolíticas.

Desde el lado positivo está la mejora de todas las expectativas tanto de los inversores como de los consumidores de las propias empresas. La mejora de los datos macroeconómicos, la mejora de los resultados de las empresas. La segunda variable es el I+D+I. EEUU es el país que en cuanto a dinero es el que más se gasta ahora mismo en I+D+I. En porcentaje de PIB creo que solo Israel y Corea del Sur estarían superando a EEUU. Pero es un país que invierte mucho, en productos que gustan mucho, y que son rentables. Esto es muy importante tenerlo presente. Cuando uno piensa en las compañías líderes a nivel mundial piensa en compañías estadounidenses. También compañías menos conocidas que podrían estar en segmentos industriales. El S&P 500 no es precisamente un índice en el cual la propia fortaleza del dólar le puede afectar sobre todo porque sea un índice muy netamente exportador sino que refleja muy bien lo que son las ventas hacia el país. Las pretensiones de mejora de crecimiento económico por la reforma fiscal hace que EEUU sí que haya que tenerlo en cartera fundamentalmente por esas mejoras macro y micro y porque en estos momentos vemos que las compañías sí que están mejorando sus resultados empresariales y sí estaría en Estados Unidos pero a través de gestión activa.

Dentro de Estados Unidos se habla mucho de las políticas fiscales de Trump, aunque también del proteccionismo. ¿Sería partidario de apostar por fondos que se centren en tecnológicas (beneficiadas por la parte fiscal y perjudicadas si hay proteccionismo) o no?

Sin duda alguna. La tendencia de la tecnología es imparable. La tecnología la tenemos en nuestro día a día todos. Con lo cual creo que es uno de los sectores, que es amplísimo. Con muchos subsectores en el cual uno se puede tratar de aprovechar. Creo que la tecnología hoy por hoy es algo que debemos de seguir jugando invirtiendo o apostando. No todo vale, puesto que puede haber cierta exuberancia en algunas compañías después de todo lo que han corrido. Pero la tendencia es imparable. Este nuevo proteccionismo que aboga Trump, pero que no es solo el caso de EEUU, también aparece en Francia y lo hemos visto en el caso del Reino Unido. Lo vemos también en otras zonas del mundo. Por tanto, no es solo el caso norteamericano, pero la tecnología es algo que nos rodea.

Nos rodea la robótica, el fintech, todo lo que es la tecnología aplicada a la medicina, la tecnología aplicada a las energías limpias. Veamos lo que está ocurriendo con Tesla y la venta de vehículos eléctricos. En este sentido todo lo que es la tecnología también aplicada a la automoción. Es decir, hay un sinfín de campos que evidentemente se pueden aprovechar y creo que es muy importante los disruptores tecnológicos, como el caso del sector financiero. Hablamos de la controversia de gestión activa y gestión pasiva. ¿Es mejor el asesoramiento robotizado o no robotizado? De nuevo la combinación de ambos es también una ventaja. Los asesores financieros debemos utilizar la tecnología. Pasamos de un mundo de la no existencia de impresoras, a las impresoras matriciales, a las impresoras 3D.

Creo que en la mejor de las imaginaciones de Isaac Asimov lo que está ocurriendo a día de hoy le está superando. Aprovechémoslo. Hagámoslo a través de fondos de inversión con gestores que están viviendo muy de cerca con la comunidad universitaria, con las empresas desarrollando sinfín de artilugios tecnológicos que en muchos casos sí nos hacen la vida mejor y mucho más sencillas. Con lo cual, sí a la tecnología aunque haría una llamada a la cautela porque todo esto ha ocurrido mucho y comprar creo que hay determinados sectores como la biotecnología en el pasado ejercicio que explosionó en cuanto múltiplos y ha tenido una corrección. Lo único es que cualquier cosa no vale a cualquier precio. Aprovechando ciertas correcciones se puede recomponer la cartera. Pero por supuesto que sí.

En Europa tenemos tensiones políticas con las elecciones de Francia que se empiezan notar en las primas de riesgo. Además seguimos con la misma tónica en política monetaria. ¿Hay que evitar fondos de renta fija gubernamental en este entorno aunque veamos la inflación repuntando?

A corto plazo es uno de los nichos de mercado en los que yo no estaría. Sigo pensando que es un segmento peligroso en el cual se pueden tener rentabilidades negativas. De hecho en lo poco que llevamos de ejercicio acumula rentabilidades negativas muchos fondos que están invirtiendo en deuda de largo plazo, sobre todo gubernamental. No solo lo que pueden llegar a ser las tensiones geopolíticas, que aumentan las primas de riesgo. Tensiones geopolíticas que de nuevo son singulares en el caso europeo: Lo que pasa que en Europa en el posible retraso de las elecciones italianas, lo que tenemos delante en Holanda, con las elecciones francesas, también lo que puede ocurrir en Alemania. Hay encima de la mesa un modelo de Europa en el cual no es comprendida porque hay una desigualdad que muchas veces se está desestimando. Todo lo que ha sido la globalización, todo lo que estamos hablando de las innovaciones tecnológicas no llega a toda la ciudadanía. Al final a la hora de votar pueden tensionar el modelo actual en cuanto al modelo de la UE y puede tensionar al euro. Eso puede jugar en contra de la fortaleza de nuestra moneda en favor de otras. Dicho esto, para lo que es el segmento de deuda no.

Aún así a mí me preocupa tanto la inversión que está en el muy largo plazo, y esto es una preocupación de corto plazo. Si de verdad hubiera tensiones inflacionistas que estuvieran aquí para quedarse, si al final el diez años americanos se sitúan en niveles del 2,75% y no digamos al 3% la recomendación será estar en deuda de largo plazo. Sobre todo norteamericana. Hoy no es en el nicho a estar. Pero si se sitúa, sin duda alguna. Estaremos en otro escenario macroeconómico. En un escenario probablemente de difícil avance de crecimiento económico en un mundo tan endeudado. Pero igual que me preocupan aquellos inversores que están en el muy largo plazo con bonos de largo plazo gubernamentales, me preocupa muy mucho las enormes bolsas de dinero que siguen estando en depósitos o monetarios en euros que están con comisiones de gestión altísimas. Ahí sí que es gestión pasiva pura y dura sin aportar nada y con rentabilidades negativas. Si lo que hacemos es esperar a que haya una corrección para aprovecharla y poder invertir en activos de riesgo me parece bien, pero si estamos ahí porque no queremos apostar por activos de riesgo me parece una mala decisión.

Hay productos en renta fija de corto plazo. En fondos de renta fija flexible, incluso en fondos de deuda norteamericana con bonos flotantes o incluso fondos ligados a inflación de muy corto plazo que hoy por hoy están obteniendo retornos positivos y previsiblemente lo van a seguir haciendo mejor que los fondos monetarios. Con lo cual no, estar en renta fija de muy largo plazo, por lo menos es una preocupación para el corto plazo, y tampoco estar en los monetarios. Eso es una preocupación para el 2017. Ahí sí vamos a tener retornos negativos en la inmensa mayoría de productos. Hay otros nichos y un mundo más allá en el caso de la renta fija. Igual que a pesar de Donald Trump hay un mundo más allá tanto en tecnología como en el caso de la bolsa norteamericana.

En España ya hemos terminado la temporada de resultados. ¿Le han parecido positivos en aras de seguir apostando por la renta variable española a través de fondos como hemos comentado en otras ocasiones?

Sin ninguna duda la respuesta es sí. Me gustaba, me gusta y me va a seguir gustando la bolsa española en el medio y largo plazo. Si EEUU se desinflara va a repercutir al resto del mundo. Los problemas en China a día de hoy parece que siguen estando controlados o una mala gestión por parte de los bancos centrales, una descoordinación sin dudas serían ruidos suficientes no solo para cambiar mis gustos y preferencias en la bolsa española, sino también para el resto de activos. La bolsa española después de los resultados conocidos y a tenor de la mejora económica, lo estamos viendo en el sector inmobiliario español cómo está mejorando y de qué manera con el aumento de los precios de los inmuebles de la mayoría de las ciudades. Estamos viendo una dinámica. Habla uno con empresarios, he estado recientemente en Cataluña y hablando con ellos, dicen cómo vislumbran o ven una situación que no se daba hace dos años. Una mejora en cuanto a percepción de sus sentimientos en cuanto a sus ventas o pedidos. Con lo cual sí me gusta la bolsa española, creo que más allá de los ruidos políticos hay talento empresarial como hay talento en la gestión de activos.

Hay distintas maneras de aprovecharse de la dinámica de la bolsa española. Si uno quiere hacerlo a través de mixtos creo que el Gesconsult León Valores Mixtos para nosotros es un producto muy atractivo por su carácter flexible y sobre todo aprovechando la singularidad de un buen equipo de gestión. Por supuesto también si queremos apostar por productos más direccionales en bolsa. Desde el EDM Inversión, pasando por el Mirabaud Equity Spain, por los productos de Az Valor, etc. Por supuesto de un producto más agresivo como es el Okabango Delta. Es decir, hay un elenco de gestores muy buenos que pueden aportar en estos instantes valor a la hora de apostar por la renta variable española.