Hablamos con el economista e inversor Wenceslao Guerrero sobre los principales temas de esta semana que comienza, pendientes de los datos de la balanza comercial de Estados Unidos. "La economía estadounidense todavía tiene espacio para seguir creciendo", apunta.

¿Cómo ve los datos macro que vamos a ver esta semana?

Como bien decías, el tema de la balanza comercial es siempre muy importante para saber la salud de la economía, en función de que el consumo siga aumentando y el PIB sigue creciendo. En general, la balanza comercial tiende a expandirse especialmente hacia el lado deficitario.

Es importante ver en esta ocasión la tendencia que lleva la balanza comercial dentro del año dado que estamos en plenas negociaciones comerciales con Europa, con los países del NAFTA y con China, eso podría cambiar en alguna forma la estrategia de negociación del equipo comercial norteamericano en la medida que haya una tendencia muy marcada hacia el alza o hacia la baja.

Por otro lado, como vimos el mercado tiene una reacción muy negativa en general hacia los aranceles. Pudimos ver que el Dow Jones perdió aproximadamente un 1% de su valor ayer después de que se realizase el anuncio. En general, lo que vemos es que en una economía tan globalizada como la norteamericana con muchas compañías listadas en bolsa con gran presencia en los mercados internacionales y siempre que hay este tipo de aranceles se prevé una respuesta que tardó en este caso horas en producirse de parte de los socios comerciales del NAFTA y de la Unión Europea. Hemos visto que las empresas que están más orientadas hacia el sector exportador han sufrido pérdidas, si bien algunos productores de acero y aluminio local de Estados Unidos han tenido alzas.

¿Si no se llega a un acuerdo, los mercados esta semana podrían seguir bajando?

Es una posibilidad y el gran tema es que  como has visto la fecha de los acuerdos se ha ido extendiendo y es un poco difícil para el mercado entender hasta cuándo y dónde va a terminar todo.

Tendremos que estar pendientes porque las medidas ya están aprobadas y vamos a ver qué ocurre. La semana pasada uno de los datos más importantes fue el dato de desempleo, que por primera vez bajó al 3,8%. No se veía ese dato desde hace 18 años, ¿esto qué nos dice de la economía estadounidense?

El desempleo está en un dato bajo histórico, lo cual nos demuestra básicamente que la economía a pesar de estar en una expansión sostenida durante varios años, todavía tiene espacio para seguir sosteniendo el crecimiento económico de Estados Unidos al menos en el corto plazo. Lo interesante de este reporte es que si bien el desempleo cae de nuevo a 3,8%, que es un número extremadamente bajo, y ya comenzamos a escuchar reportes dentro de la economía norteamericana de escasez de trabajadores y obreros. De hechos, el departamento de estadísticas laborales de los Estados Unidos publicó que ya hay más plazas abiertas que obreros desempleados, eso demuestra que la economía norteamericana está encaminada a seguir expandiéndose en el corto plazo

Esto también nos lo hacía ver el dato del PIB que se publicó la semana pasada y se quedó en el 2,22%

Correcto, interesantemente dentro de ese 2,2% si vemos los componentes del PIB, hubo un incremento muy importante en la inversión, que aumentó un 7,2%. Eso quiere decir que de nuevo vamos a tener un poco de sostenibilidad a este crecimiento y la gran pregunta de hasta dónde puede llegar el ciclo de expansión, para ello tenemos que mirar a la Fed.

Lo interesante es que si bien tenemos este crecimiento con el desempleo tan bajo y tanto aumento de la actividad económica, todavía no vemos niveles inflacionarios que podrían precipitar un aumento más agresivo de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal. Las últimas estadísticas del índice inflacionario que utiliza la Fed estaba recientemente en 1,8/1,9 en los últimos meses, por debajo del 2% que utilizan ellos de objetivo. Eso quiere decir que todavía tenemos un poco de espacio para mantener la economía en modo de crecimiento.

En cuanto al petróleo, parece que está bajando, hace una semana subía tanto que algunos analistas decían que podía llegar a los 100 dólares, ¿qué pasa con el petróleo?

Estamos viendo que la OPEP y Rusia se han unido en este bloque desde finales de 2016 para limitar la producción, están respondiendo a un crecimiento sostenido que ha tenido la demanda durante el último año. Si bien cuando comenzaron a limitar la cantidad de petróleo en el mercado hace ya casi un año y medio, el mercado estaba sobreexpuesto, había una sobreoferta de petróleo y por ende los precios estaban muy deprimidos.

Con las sanciones que potencialmente se podrían venir sobre Irán y los problemas de producción en Venezuela y otro países petroleros, comienza ese mercado a entrar un poco más en balance y a apretar los precios debido a esta relativa escasez. Lo importante es que el petróleo para los países de la OPEP y demás productores en Oriente Medio y Rusia no solo lo ven como agente económico, sino que el ingreso principal para financiar todas las actividades gubernamentales y el presupuesto de todas estas naciones, que dicho sea de paso muchas tienen políticas sociales bastante generosas, entonces para ellos es muy importante mantener el precio del petróleo en un rango en el que puedan financiar sus presupuestos sin muchos problemas, pero sin que suponga un aumento donde comiencen a tener problemas comerciales como ha dicho Trump o, por otro lado, un precio que ya comience a empujar a los consumidores a ser sustitutos, ya sea energías renovables o biocombustibles. Todos ellos están intentando encontrar ese balance donde todavía podamos financiar pero no estemos apretándole el bolsillo al consumidor

Qué te parece que Estados Unidos haya aprobado finalmente la compra de Monsanto por Bayer, se juntan dos gigantes ¿qué es lo que puede pasar?, ¿cómo afectara a los consumidores? y ¿qué leyes regirán ahora: las de Estados Unidos que llevaba a cabo Monsanto o las de Bayer que son las europeas?

Se juntan dos colosos, con esto la nueva compañía fusionada llegará a ser la más importante en el sector. Ha habido varias fusiones en los últimos años donde se ha venido consolidando el sector, muchas personas ya esperaban que se produjera esta transacción para hacer la unión de Bayer y Monsanto más competitiva con respecto a los demás jugadores del mercado. Al concentrarse más las participaciones del mercado debemos esperar un aumento de precio de los productos agrícolas, especialmente por el lado de los granos, la soja, el maíz y demás, pero en general para todos los insumos agrícolas y a su vez obviamente para los commodities en sí, una vez esa inflación de precio logra penetrar hacia la materia prima como tal.

El único detalle que tenemos con el tema de la fusión es que al ser una fusión tan grande y tener que pasar por el regulador antimonopolios, tanto en Europa como en Estados Unidos, va a haber un paquete de escisiones corporativas bastante importantes. Se va a vender alrededor de 9.000 millones de activos de las dos compañías para poder pasar a la aprobación de los jugadores antimonopolio, de los reguladores antimonopolio en ambas reuniones.

Eso nos va a recomponer un poco el mercado porque BASF, que hasta ahora era un jugador relativamente pequeño, va a comprar la mayoría de estos activos y de esa forma va a recomponer las participaciones. En términos creo que lo que debemos esperar es ver cómo termina esta recomposición de participaciones de mercado y de portafolios porque se están pasando a su vez con los activos portafolio de producto y a ver cómo termina esa foto una vez se hayan calmado las aguas.

Países como Colombia están mejorando su economía, ahora tienen elecciones y próximamente serán en México ¿cómo está la situación?

Es un año muy importante en América Latina porque hay elecciones en casi todos los países y sobretodo en las mayores economías, Brasil, México, Colombia etc.

Lo que se puede ver a través de toda la región es que hay un gran hambre de cambio que se ha generado en gran medida por el descontento de la población en contra de los casos de corrupción que han sucedido muy particularmente el Caso de Odebrecht, que ha tocado casi todos los países de la región. Ese descontento y deseo de cambio se está expresando cada vez más en candidaturas fuera de los partidos tradicionales, Colombia y México son dos ejemplos claros, estamos viendo la candidatura de Andrés Manuel López Obrador en México y la de Gustavo Petro en Colombia, ambos son jugadores que están fuera de los partidos tradicionales y traen con ellos una serie de propuestas de políticas un poco más vertidas hacia el proteccionismo, hacia el lado populista.

En el caso de López Obrador en México propone hasta cierta forma deshacer la reforma energética que se realizó durante el gobierno de Peña Nieto que permitió la inversión extranjera  en el sector petrolero por ejemplo. Gustavo Petro se está proponiendo un poco cambiar la matriz económica de Colombia para darle menos importancia a las inflaciones de petróleo, a la minería etc. son elementos que en cierta forma le causan nerviosismo a los mercados y en adición a eso el problema que tenemos con estos líderes populistas que surgen es que también hay ciertas preguntas sobre el apego a las instituciones democráticas y al estado de derecho, en el caso de López Obrador el candidato se ha rodeado de una serie de individuos dentro del escenario político mexicano que estaba muy ligado a casos de corrupción anterior, y en el caso de Gustavo Petro tiene un vínculo personal con el chavismo desde hace varios años que pone muy nervioso al mercado.

Si bien en una potencial presidencia de uno u otro, de hecho la de López Obrador parecería ser una realidad hoy por hoy como Stan las encuestas, podría haber la oportunidad de que hubiera una redistribución de la riqueza y tener un crecimiento mejor distribuido. El problema es que todos los elementos que hacen que todo sea mucho más difícil. Prevemos una caída en la inversión y por ende una ralentización del crecimiento incomunico en el caso de que se produzcan estas presidencias.