Con el IBEX cercano a una zona de soporte relevante (los 14.200) y con unos fundamentales de las compañías positivos, a la vista de los más que aceptables resultados que hemos comentado, es de esperar que en los últimos 3-4 meses del año la bolsa española de un empujón fuerte al alza, posiblemente acercándonos al nivel de los 16.000 puntos.
En EE.UU. se ha registrado una caída mayor de lo esperada de ventas de inmuebles nuevos (-6,6%), lo que puede acentuar aún más la corrección de precios en el sector, lastrando con más fuerza las tasas de crecimiento económico esperadas. En Europa los resultados empresariales están en línea con lo esperado, sin sorpresas destacables. Las expectativas económicas siguen siendo positivas, impulsadas por la buena marcha de la economía alemana. En España, destacar dos aspectos: la revisión al alza del crecimiento del PIB para este año por parte del FMI en dos décimas y los buenos resultados empresariales que se están dando a conocer estas semanas, con crecimientos de beneficios de dobles dígitos y con importantes revisiones al alza por parte de analistas. Resultados en España: En concreto, cabe destacar la buena marcha de las empresas pertenecientes al sector bancario, cuyos resultados han superado las previsiones del consenso de los analistas en la mayoría de los casos. En el caso del Banco Santader, Sabadell, Pastor y Popular han sido superiores a lo esperado, especialmente los dos primeros. Por otro lado, tanto el otro “grande”, BBVA, como Banesto han cumplido con las expectativas. Mientras que Bankinter ha publicado unos números algo peores pero aún así con crecimientos sólidos y de doble dígito. Es importante resaltar que los bancos han sido excesivamente penalizados por el ciclón inmobiliario desatado por Astroc a finales de marzo. Más teniendo en cuenta que los bancos españoles no tienen ninguna exposición a las hipotecas de “alto riesgo” (subprime) y a que la mayor parte de su deuda la tendrían titulizada (trasladan el riesgo de impago a un tercero). Fuera del sector bancario, cabría destacar positivamente los resultados de ACS que sorprendieron a los analistas, impulsados por la participación en Unión FENOSA. Respecto a las otras dos grandes constructoras, decir que ambas han publicado unos resultados mejores de lo esperado. Ferrovial habría aumentado su beneficio neto fundamentalmente por importantes extraordinarios obtenidos por las ventas de aeropuertos en Budapest y Sydney. En cuanto a FFCC, también han sido mejores de lo esperado, con un incremento del 90% del beneficio neto condicionado por las plusvalías netas de 210 millones de euros conseguidos por la salida a bolsa de Realia y, además, con un aumento del EBITDA del 60%. También fueron muy positivos los resultados de BME cuyos beneficios aumentaron un 66.12% respecto al primer semestre de 2006 hasta los 103 millones de euros. Destacar también Indra, que ha conseguido aumentar un 10% la cartera de pedidos además de asimilar exitosamente las compras realizadas. Además, el beneficio se ha elevado un 54% hasta los 510 millones de euros. Otra de las grandes españolas que ha sorprendido al mercado ha sido Telefónica, cuyos excelentes resultados, han permitido alzar las previsiones para el segundo semestre. De esta manera, la facturación se situaría entre aumentos del 8-10% frente 6-9% que había anteriormente. El EBITDA aumentaría entre un 10% y un 13%, frente a un rango anterior situado entre un 8% y un 11%. Decir que en el primer semestre el beneficio neto se ha disparado más de un 60%, hasta 3.830 millones de euros. Por último, en la parte negativa se encontraría MAPFRE, cuyos resultados han sido peores de los esperados por los analistas, lo que unido a unas posibles compras futuras descontadas por el mercado, han provocado una corrección severa del valor en las últimas sesiones. Como positivo, destacar que ha conseguido colocar la totalidad de su deuda; por lo que, poco a poco está empezando a esclarecerse el futuro panorama de la aseguradora.