Si Donald Trump cumple sus amenzas el escenario es terrorífico. Ni los buenos resultados empresariales ni las buenas previsiones macroeconómicas pueden aplacar las incertidumbres en los mercados generadas por el presidente de EEUU, que está llevando al mundo a una guerra comercial, en un ciclo económico ya maduro.

¿Qué previsiones manejan sobre los resultados de las empresas cotizadas?

Por desgracia creo que España está eclipsada por otros acontecimientos más importantes que los propios resultados de las compañías. El Ibex es el segundo índice que peor lo está haciendo en Europa este año, por detrás solamente de Grecia. Y contrasta mucho con las tasas de crecimiento que están siendo muy buenas. Lo cual da una idea hasta qué punto la inestabilidad política generado en nuestro país está lastrando el comportamiento de muchos valores en la bolsa. Hay sectores como las SOCIMIS que están viviendo un momento muy dulce o sectores muy ligados al ciclo económico como con las constructoras grandes con subidas en bolsa de entorno a un 10 o un 20% pese a que el IBEX baja un 8%... Pero luego hay otros sectores que están deprimidos por los factores políticos y económicos. El sector bancario, con representantes como Santander o BBVA que registran caídas de más de un 13% en lo que llevamos de años y quitando Bankinter (con un modelo de negocio diferente) están suponiendo un lastre enorme para el buen comportamiento del selectivo español.

¿Qué es lo que va a ocurrir? Pues el comportamiento en bolsa no depende sólo de los resultados. Como el caso de Inditex. Hay incertidumbres y miedos geopolíticos. Hemos vivido dos décadas de globalización con inflaciones a niveles bajísimos y estímulos de los bancos centrales y ahora estamos pasando al lado contrario. A lo que hay que sumar las tensiones por la guerra comercial que afecta a todo el mundo, básicamente. Y no da la sensación de que estemos encontrando un camino para reducir esa tensión cada vez más preocupante, sino que la mecánica con la que actúa Trump es subir la apuesta.  Con amenazas de una cifra mayor que el déficit que mantiene EEUU con China a nivel comercial y da la sensación que va a un terreno realmente negativo. Y a la larga va a importar mucho más que los resultados empresariales.

Creo que cuando se entra en una dinámica que cambia las reglas del juego de lo que ha sido el funcionamiento del mercado de las últimas dos décadas hay que tener en cuenta el impacto que podría tener. Y el primer impacto directo, además de ralentizar el crecimiento económico y reducir las transacciones internacionales va a ser la subida de precios.

¿Se va a adelantar la recesión prevista para dentro de dos años o tres?

Se puede adelantar. Trump ha empezado a cambiar las reglas del juego de manera unilateral. Y a los mercados la incertidumbre no les gusta nada porque se pierde la capacidad de proyectar la evolución del ciclo. Ahora EEUU tiene la inflación por encima del 2% y obliga a actuar a la FED, encarecer el precio del dinero lo que a la larga ralentizará la economía. ¿Se puede trasladar al resto del mundo? Probablemente porque lo que le ocurre a EEUU siempre tiene efectos colaterales, también en los mercados emergentes.

A todo esto hay que sumar la repercusión de lo que está ocurriendo en el mercado del crudo y en el de divisas… Estamos viendo al yuan depreciándose…

Claro. Es una situación con muchas facetas. Porque para combatir la presión de Donald Trump China tiene una gran cartera de deuda soberana estadounidense. ¿Qué puede hacer con ella? Pues no sé, pero los rusos han vendido la mitad de su deuda. Esa es una opción. Otra opción es devaluar su divisa para aumentar la competitividad de sus productos en el exterior. Todavía estamos en medio de esa lucha de poder, pero China no es un país que tenga que someterse a la voluntad de EEUU. No está dispuesta y Europa tampoco.

Hablando de Europa ¿Cree que Donald Trump va a cumplir sus amenazas en materia comercial?

Quiero pensar que hay mucha parte que es presión verbal que no va a convertirse en hechos reales. Porque, si no tenemos un problema a nivel internacional terrorífico.

Pero la visita de Donald Trump a la OTAN lo que ha servido es para que ambas “se tiren de las orejas”. La tensión va en aumento y no en reducción. Cada vez estamos peor con más animadversión y eso nunca es bueno para el mercado.

¿Qué puede esperar entonces el inversor?

Yo creo que el inversor debería ser consciente de dos cosas. Una, que las sanciones reciprocas que han puesto China y Europa están buscadas con lupa y atacan directamente a los productos que se comercian más en los estados dónde Donald Trump ha obtenido más apoyo (Haleys, Bourbon de Kentucky, Levi´s…). Se mina ese apoyo mediante unas medidas que no favorecen la industria en esos estados. No olvidemos que no es la postura de EEUU, es la postura de Donald Trump. No hay que olvidar que se ha deshecho de treinta asesores nombrados por el mismo en menos de un mes. Nadie contaba con que iba a abrir una guerra comercial.

Dondald Trump gestiona su país como si fuese su propia empresa, y las reglas de política exterior se las están saltando y por eso es tan agresivo. Es un tío anómalo en su forma de actuar.

¿Qué se puede esperar? Lo primero que hago todas las mañanas es ver qué ha dicho porque impacta directamente en los mercados y es un riesgo con el que los inversores tenemos que lidiar todos los días.

Mi previsión para el mercado es que, con la boca pequeña (porque puede pasar cualquier barbaridad), pero como creo que va a ser un pulso que va a durar un tiempo. En el corto medio plazo todavía estoy positivo. Todavía creo que este año no va a ser un año malo.

Pero si me hablas de 2019 te diría que me da pánico. Me da pánico porque creo que las subidas de tipos se van a continuar, se va a ir encareciendo el coste del dinero, va a acabar el QE en Europa, van a subir los tipos en Reino Unido, probablemente Suecia también… Los ha subido Canadá. Vamos a entrar en un régimen de política monetaria más restrictiva… El ciclo, por la propia inercia de su duración, está cada vez más cerca de su fin. No sabemos cuándo. Pero sí sabemos que cuando se invierte la curva de tipos en EEUU lo más probable es que el ciclo pase una recesión. Y si el bono largo no se mueve y los tipos cortos siguen subiendo al ritmo que dice la FED el verano que viene tenemos la curva plana ya.

¿No es demasiado catastrofista?

Hay una serie de indicios que hace que alguien que mida, no solamente el premio rentabilidad sino también el riesgo que va a asumir, se dará cuenta que la relación está cada vez más descompensado.

De cara al año que viene, mi recomendación con los datos de hoy sería: Se está acabando esta fiesta, hay que salirse. Hay que esperar otro momento para entrar. Va a haber muchísimos problemas... Porque no es solamente EEUU, en Europa tenemos Italia que es un polvorín. En Alemania, el pilar de Europa, con una quiebra el bastión del proyecto europeo. Macron perdiendo el apoyo que le hizo vencer a LePen. En España, con los problemas con los independistas y un nuevo cambio de signo de Gobierno. El Brexit...

Hay demasiados focos como para estar tranquilos. Demasiadas grietas… y yo creo se va a romper el puzle y probablemente sea en 2019.