Las subidas de las bolsas después de que Mario Draghi anunciara ayer que en la reunión de marzo pondrá en marcha medidas expansivas adicionales ha inyectado energía a unos mercados que hasta el jueves no levantaban cabeza ante la posibilidad de que la próxima recesión económica pudiera estar más cerca de lo que todos deseamos.
 
Lo cierto es que los miedos a una nueva contracción económica mundial están ahí. La última encuesta de gestores de BofA Merrill Lynch mostraba que un 12% de los expertos creen se producirá en los próximos doce meses.

Sin embargo, una gran parte de las firmas de análisis internacionales consideran que los fundamentales de las principales economías del mundo no han cambiado con respecto al año pasado. Destacan el estado saludable de Estados Unidos donde se sigue creando empleo a tasas más que elevadas, la fuerza de una Europa que va a seguir recibiendo inyecciones de liquidez del BCE, así como Japón. En cuanto a China, creen que cuando se bucea en sus datos podemos ver mejoras en los datos de consumo e inversión, a costa, claro está de las cifras manufactureras. Pero ese no es más que el plan propuesto por los dirigentes chinos, la modernización. Todo el mundo destaca que los más perjudicados en esta transformación de China son algunos emergentes.

Doce meses sin recesión


Por su parte, los analistas de JP Morgan creen que las posibilidades de recesión pueden medirse por el comportamiento de la bolsa. Explican que “si tuviéramos certeza de que Estados Unidos no fuera a tener una recesión en los 2 próximos años, al S&P500 le daría todavía tiempo a hacer nuevos máximos hasta niveles de 2.200 puntos en el ciclo (suele hace nuevos máximos 10-12 meses antes de que llegue la recesión)”. Es decir, que si estuviéramos seguros de que no se iba a producir, al selectivo aún le quedaría un recorrido de un 17% desde los niveles actuales de cotización

Por el contrario, si es usted un inversor que cree que el país entrará en recesión en los próximos trimestres, el selectivo podría caer hasta 1.500 puntos, lo que implicaría un descenso de un 20% desde las cotas actuales y del 30% desde máximos.  Comentan en JP Morgan que esa es la caída media durante una recesión.

Apuntan en la firma que “se podría decir que un nivel de 1.850 en el S&P500 (cercano al que estamos) podría en precio un 50% de probabilidades de recesión. Una forma de pensar que las probabilidades de recesión que están puestas en el mercado son menores, es siendo más negativo con la corrección que debería tener el S&P500 en caso de recesión, recordando que en una recesión los beneficios tienden a hacer suelo en torno al pico del ciclo anterior”.

En este sentido, recuerdan que en el ciclo anterior, el beneficio por acción máximo del índice fue de 88,18 dólares.  Por eso creen que “si aplicamos un PE de 15x a 90 dólares, llevaríamos a un objetivo para la próxima recesión de caída hasta los 1.350 puntos”. 

Pero por si eso no fuera preocupante, en la firma apuntan que “otra forma de ser más negativo también es pensar que la caída en los “Bear Markets” es proporcional a los “Bull Markets” que le preceden (y vivecersa). Identificamos 19 ciclos en la bolsa de US en los últimos 50 años. En ese tiempo hemos tenido 10 Bull Markets, que han durado de media 4.3 años, acumulando retornos medios del 90%. Por otro lado, hemos tenido 9 Bear Markets, durando de media 1.1 año, con una corrección media del 33%. Ahora acumulamos un 205% de subida en un ciclo que lleva 6,5 años desde el 2009”. (Se confirma: el Ibex 35 y más del 60% de los valores que lo conforman entran en mercado bajista)

La señal la marcarán los bancos centrales

Después de lo ocurrido el jueves con el BCE ahora las miradas están puestas en la FED y en su proceso de normalización monetaria. No hay que olvidar que el pasado mes de diciembre, la institución que preside Janet Yellen llevó a cabo la primera subida de tipos en casi una década. ¿Seguirá adelante con el calendario previsto o la situación de los mercados hará que se echen atrás? ¿Crearía esto aún más pánico?

Por cierto, que en JP Morgan se preguntan si “los estímulos que la FED ha estado implementando en los últimos 7 años han creado una burbuja en ciertos activos. Las probabilidades de que sea así dependen mucho de los activos concretos que miremos, ya que algunos están en valoraciones máximas históricas y otros en mínimas. El S&P500 ha subido un 200% en los últimos 7 años, y en realidad sigue prácticamente en máximos. El Dólar también está en máximos de los últimos 15 años (desde la burbuja tecnológica). Por el otro lado, las bolsas y divisas de los Emergentes, junto con las Commodities están por debajo de los mínimos de la recesión del 2008/09?”

Apuntan que no es fácil decir si hay burbuja de activos, pero que las divergencias en el comportamiento entre los diferentes instrumentos no tiene precedente histórico. “ Parece claro que en relativo sí que hay una burbuja entre unos activos y otros: por un lado el grupo de los que podrían llamarse activos con “Momentum” (S&P500, el S&P500 Low Volatility Index, y el S&P500 Software Index). Y por otro lado los activos “Value” (EM FX Index, MSCI Latam Equity, Commodities). En relativo el movimiento es del 500-700% entre uno y otros desde el 2008/09”.

Es algo importante porque afirman que  si estas divergencias de los últimos años empiezan a moverse hacia cierta reversión a la media, los favorecidos serán los Emergentes, Commodities, Oro, y sectores Energía, mientras se deberían quedar atrás Los activos de Momentum de los últimos años como el Dólar, la volatilidad, las carteras momentum y el S&P500.

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