Después de la gran escalada que vivió el metal dorado desarrolló una corrección significativa. Una caída que va de la mano del sentimiento generalizado en los mercados y que ha provocado que se encuentre en un nivel que puede ser primordial para el devenir de los próximos meses. La relación del oro y las bolsas suele ejemplificar el temor o no de las plazas mundiales.
 
El paralelismo entre el oro y el status de los mercados suele ser notorio. Al igual que otros indicadores como la volatilidad de los índices, el refugio en el metal precioso por parte de los inversores es un medidor grande del miedo que se palpa en el entorno global. Por eso el camino que puede llevar este activo es de vital importancia para muchos inversores que buscan la protección ante la tempestad o que prefieren adoptar posiciones más agresivas. Todo depende del camino que se adopte finalmente.

Las posiciones compradoras o vendedoras, efectivamente, nos las determina el recorrido del oro. Pero sí que muestra un claro ejemplo de cómo se encuentra el termómetro de los operadores en los mercados. Si el metal dorado está a niveles elevados, hay mayores posiciones defensivas y viceversa. Por eso, atender al momento actual con respecto a una de las materias primas de mayor relevancia es, cuanto menos, interesante.

En este sentido, el panorama macro, en Asia especialmente al ser el mayor consumidor de oro, cobra un importante papel. Así, según los últimos datos conocidos, las exportaciones deChina descendieron un 10% con respecto a septiembre del 2015, lo cual fue superior a lo que esperaba el consenso, al mismo tiempo que las importaciones se redujeron un 1,9%.

Esto tiene un impacto directo sobre la evolución del oro como así siempre han señalado los expertos y de ahí a sus últimos movimientos a la baja. El metal dorado, que había subido de manera impresionante en los últimos meses acumula descensos de más del 7% desde septiembre perdiendo hasta 40 dólares, después de la fortaleza de los últimos datos económicos de Estados Unidos.

En lo que hay que centrarse ahora, tal y como apunta Georgette Boele, estratega de materias primas de ABN AMOR, si los inversores alcistas están dominando el mercado en este momento podría causar un efecto de bola de nieve “con los próximos datos macroeconómicos en Estados Unidos”. Eso podría causar un movimiento “bajista en el oro” y un alza “eventual para las bolsas sobre los niveles de cotización actuales”.

Bajo su punto de vista hay riesgo de que las posiciones largas “se vayan deshaciendo en los próximos meses a medida que los datos muestren consistencia”. Sobre todo, por la posibilidad de que suban los tipos de interés en Estados Unidos, que tendría un efecto claro en el desempeño del oro “debido a la fortaleza del dólar”.

Por eso, Boele rebajó su previsión para el oro la pasada semana a negativa, diciendo que la tendencia al alza de este año ha concluido y prevé que el precio a fin de año se encuentre en torno a los 1.200 dólares la onza.
 
Con todo y con ello, ahora mismo el oro se encuentra en una encrucijada que puede marcar el evidenciar el devenir próximo de los mercados. Tal y como apunta el experto en oro Daryl Guppy, la caída del metal precioso por debajo de la resistencia y el soporte histórico, cerca de 1.290 dólares “es crítico en estos momentos”. Por eso, sería razonable “esperar a que este nivel pudiera suponer un soporte para cualquier retroceso, pero en vez de eso el oro perforó ese nivel lo cual es un tanto anotado a favor de los bajistas”.

Guppy oro


De esta manera, la tendencia al alza con el oro está bien definida utilizando índice Guppy Mover indicador de media (GMMA). En el largo plazo GMMA estaba bien separado de la evolución del activo lo cual generalmente muestra un fuerte apoyo de compra para los inversores. La parte alta del canal del largo plazo del GMMA estaba un poco por encima del nivel de soporte histórico cerca de los 1.290 dólares. La caída por debajo de este nivel de la GMMA a largo plazo no es buena para los alcistas.

Siguiendo este hilo, Guppy sostiene que es demasiado pronto para sugerir cómo esto se puede desarrollar, “pero podemos establecer las características técnicas que ayudan a tomar decisiones operativas”. Una caída continua por debajo de la franja de larga duración del indicador GMMA “tiene apoyo cerca de los 1.180 dólares”. En contraposición, un rebote desde el borde inferior de la GMMA a largo plazo “tiene un objetivo de la resistencia cerca de los 1.290 dólares”.

Por último, José Luis Cárpatos, analista independiente, concreta con respecto al oro que si nos fijamos se observa el retroceso desde los máximos de este año “se ha parado justo en el 38,2% del retroceso de Fibonacci y encima está en sobreventa, aunque está intentando salir en los últimos días de esa zona”. Por lo tanto, se está mirando con lupa todo dato macroeconómico “que pueda apuntar a problemas y que lleve dinero al oro”, reforzando la salida de la sobreventa y “también el soporte para intentar superar la zona de los 1400 dólares”.

Oro gráfico técnico