Los ETF de High Yield americano subían ayer alrededor de un 1% al calor de las subidas del precio del petróleo. Una mejora que da algo de aire a unos mercados que miraban con preocupación la situación creada después de que tres fondos que invierten en bonos sin grado de inversión se hayan visto obligados en los últimos días a suspender los reembolsos a los partícipes.  
 
El movimiento es similar a la decisión de algunos fondos que invertían subprime  justo antes del estallido de la crisis de las hipotecas basura, lo que ha llevado a muchos a hablar del pinchazo de una nueva burbuja, la del high yield.

Hace solo unos días, el propio inversor y activista Carl Icahn decía que “el hundimiento del high yield está comenzando”. Precisamente,  el experto lleva meses alertando de los peligros de este segmento y apostando en su contra. 

A pesar de todo, recientemente Peter Fisher, de BlackRock, decía en una entrevista con la CNBC que no cree que se trate de un riesgo sistémico para la economía como lo fue el problema de las hipotecas basura. En su opinión, “normalmente cuando vemos este tipo de aceleración en las tasas de default solíamos pensar que había una recesión al otro lado de la esquina. Pero esta vez el incremento nos está revelando algo que ya sabemos, que hay una recesión en la industria del petróleo”.

Ante esta situación, Ramón Forcada, director de análisis de Bankinter, explica que en estas circunstancias, “Ramón Forcada, Director de análisis de Bankinter, “hay que saber que un tercio de ese High Yield corresponde a compañías energéticas, básicamente petroleras, que probablemente no lleguen a entrar en operación por los precios del petróleo.  Hay que discriminar mucho y, como no, se hace salvo que el gestor de fondos esté bien formado, sucede lo que sucede porque vas a un tipo de High Yield que está en otra divisa y que incluye parte del mercado que está débil”. 

Todas estas noticias se producen días antes en el que la FED se disponga, probablemente, a subir los tipos de interés en Estados Unidos por primera vez en casi 10 años.  Lo que ha llevado a algunos expertos a pensar que se producen en un momento que no podría ser peor.  Algunos recuerdan que en estos momentos todo el mundo está nervioso por la liquidez de los mercados, el petróleo o la FED.

La preocupación llevó a los inversores a sacar 3.500 millones de euros de este tipo de fondos hace unos días,  lo que se ha convertido en la mayor suma en 70 semanas, según las cifras que maneja Lipper. Desde principios de año, las salidas netas se cifran ya en 2.100 millones de dólares.

Es más, desde principios de año las emisiones en Estados Unidos de bonos high yield han caído un 15% hasta 263.000 millones de dólares, en línea con lo que ha ocurrido con el mercado de crédito corporativo.

SPDR Barclays High Yield Bond ETF
SPDR Barclays


La mayor parte de los problemas de liquidez se está produciendo en el segmento de la energía y por eso la subida de hoy da un respiro a los inversores. El legendario Wilbur Ross decía en una entrevista con la CNBC que “creo que están ocurriendo varias cosas. Los bonos de energía han sido castigados desde hace un tiempo. Esto ha provocado que se añada presión a títulos de mayor cualidad porque no había demanda para otros bonos de mayor calidad, así que la necesidad de liquidez ha arrastrado al resto del mercado”.

Según datos recogidos por Bloomberg, la debilidad del mercado se ha producido con el deterioro dentro de este segmento de renta fija ya que por cada emisor de bono basura que ha visto mejorada su calificación crediticia en el año, dos han sufrido rebajas.

El problema es que la caída de los precios del petróleo se ha llevado consigo a muchas compañías del sector. Los expertos de Fitch decían hace solo unos días que este problema podría continuar en los próximos meses. Así, estiman que la tasa de defaults en el high yield de Estados Unidos podrían subir hasta el 4,5% el año que viene y que las del sector de la energía podrían aumentar hasta el 11%, por encima de los máximos del 9,7% de 1999.

Distress


En la agencia de calificación crediticia estiman que una tasa del 4,5% equivaldría a defaults por un importe de 66.000 millones de dólares, lo que podría ser la cuarta cifra más alta desde el 2000. “Esto podría acercarse a los 78.000 millones de 2001, pero se quedaría muy por debajo de los 119.000 millones de 2009”, apuntaban.

Moody’s explicaba que alrededor de una tercera parte de los defaults que se han producido este año se han producido en el sector de las materias primas, principalmente compañías ligadas al petróleo y el gas.

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