Jaume Puig, director general de GVC Gaesco Gestión, repasa todos los acontecimientos más importantes de los mercados y cuáles son los valores más atractivos para invertir.
 
La geopolítica da tregua en Europa tras el resultado de Holanda y con la mayor tranquilidad en Francia. ¿Estos son nuevos catalizadores para impulsar al mercado al alza en los próximos meses?

El resultado de las elecciones en Holanda más que ser un catalizador positivo lo que hace más es anular los temores a aquellos inversores que pensaban que constituía un riesgo. No obstante habíamos dicho que no lo veíamos como un riesgo básicamente porque las encuestas así lo hacían ver y el resultado lo que ha hecho es ratificarlo. El siguiente paso son las elecciones en mayo en Francia. Pero a día de hoy las encuestas lo que dicen es que el partido de Marine Le Pen podría ganar en primera vuelta pero difícilmente lo haría en segunda vuelta, pero interpreto que el mercado está bastante tranquilo a estos efectos. Aparte no solo incidir en que probablemente los riesgos políticos que hay durante este año son menores a los que había durante el año pasado sino recordar que lo que ha cambiado radicalmente es la primera de riesgo político. Esto es lo que el mercado tiene como el riesgo político o el impacto y cómo se lo toma el mercado. Si juntamos las dos cosas lo que tenemos es que difícilmente los riesgos políticos vayan a estar detrás de los movimientos bursátiles este año. Lo que pueda catalizar los movimientos bursátiles este año serán otras cosas. De momento, el gran catalizador de las subidas de las bolsas es que los resultados empresariales han salido muy bien, que los datos macroeconómicos ya en Europa ya están saliendo muy bien, que los indicadores adelantados están saliendo muy bien y creo que poco a poco se va instalando en el mercado la percepción de que no solo los beneficios empresariales están saliendo muy bien sino que este año vamos a ver revisiones al alza de las expectativas de resultados. Creo que eso es mucho más poderoso que este factor de riesgo político.

Al otro lado del Atlántico la Fed sigue con la normalización monetaria. ¿Cómo veremos reflejada esta divergencia con Europa en los mercados a lo largo del año?

La Fed va a seguir subiendo los tipos, no puede no hacerlo. He comentado reiteradamente que los tipos en EEUU podrían subir hasta el 4% por regla de Taylor en el tiempo, pero sí va a ser una escalada. He pensado siempre que este año se pueden hacer perfectamente 4 subidas de tipos en la Fed, que van a seguir al año siguiente, con lo cual creo que esto debe estar instalado en el mercado. Estas subidas de tipos, ¿incidencias algunas? Solo en el dólar. Dos años seguidos de no subir tipos en la zona euro y dos años seguidos de subir tipos de forma importante en el área dólar van a generar un dólar fuerte y más allá de comprar con el rumor y vender con la noticia de los momentos del día en el cual se ejecuta la subida de tipos creo que este movimiento de dólar fuerte va a ser el efecto más importante que va a generar este diferencial de tipos de interés entre ambas zonas.

A finales de este mes se articulará oficialmente el Brexit. ¿Qué impacto considera que tendrá en los mercados?

Creo que en primer lugar el Brexit está descontado absolutamente. Ahora mismo la petición forman no sorprende a nadie. Lo único que va a hacer es ejecutarse. El tema del Brexit estará en dos cosas: los detalles de la negociación. Va a ser una negociación muy larga y al final de la negociación aún así el parlamento británico va a intervenir. Creo que ahora mismo el hecho de que aprieten el botón no constituye un riesgo para el mercado y el tema del Brexit lo iremos viendo pero probablemente su punto álgido será dentro de un par de años cuando toque decidir si se hace o no se hace y si ya se tiene indicación de cómo son las consecuencias de la salida. A corto plazo no lo veo un riesgo.

Uno de los sectores donde está el foco de la atención en España es el bancario. ¿Seguirá tirando del carro del Ibex 35? ¿Le parece oportunidad de entrada?

El sector bancario en España tiene que recordar que es un sector que sus problemas han quedado atrás. A la banca doméstica le quedan un par de años de esfuerzos para limpiar balances. Quiere decir que el momento ideal para comprar posiblemente sea más tarde en un momento en el que sus balances estén más saneados y su situación sea más previsible o tenga más visibilidad. Aún así, para mí el gran momento para ir a comprar bancos españoles sería cuando se hicieran las últimas ampliaciones de capital y tengamos claro que son las últimas. Ahora mismo Deutsche Bank está haciendo una ampliación de capital sin ir más lejos. Es una ampliación que le va a permitir ir desde unos ratios muy buenos y lo van a situar después de esta ampliación en unos ratios muy elevados. Esto quiere decir que con independencia de lo que vaya a hacer con el capital lo que es evidente es que estamos ante la última ampliación de Deutsche Bank. Hoy recomendamos ir y acudir fuertemente porque creo que es la última. Cuando esta situación se dé en banca española, lo cual podría ocurrir en 2017 o ya entrado el 2018 probablemente ese sea el gran momento de acudir. Salvo BBVA o Santander que son dos compras muy claras. Para acudir al resto de banca creo que hay tiempo suficiente para ello.

Telefónica es otro de los títulos que acumula más recomendaciones de compra por parte de los analistas. ¿Piensa que la operadora genera oportunidades de entrada ahora?

Creo que Telefónica tiene dos grandes razones para ser comprada a día de hoy. Primero es la valoración. Por mucho que haya subido recientemente en los últimos meses, Telefónica continúa cotizando muy barata. Vale mucho más de lo que cotiza. Pero este argumento ya estaba aquí hace un año. El segundo argumento que tiene es la entrada de flujos en el mercado de renta variable por parte de mucho cliente institucional que lo estamos viendo sin parar durante todo este primer trimestre del año esta entrada de dinero institucional. Eso hace que empresas muy grandes en el índice como es Telefónica, con mucho peso, estén especialmente favorecidas. Por un lado está la valoración y el segundo punto es su gran peso en el índice en un momento de entrada de dinero, lo cual es el segundo factor que lo dinamiza. Es una compra clara.

Muchos inversores siguen optando por invertir en compañías vía dividendos. ¿Cuáles le parecen más atractivas en este campo?

La opción de invertir en compañías vía dividendos es una opción que la comprendo perfectamente. Al final los dividendos son mucho más altos que las rentabilidades de la deuda a diez años, lo cual es absolutamente inverosímil. Históricamente la rentabilidad de la deuda a diez años es superior a la rentabilidad de los dividendos, con lo cual es una estrategia de inversión que comparto. Cuando uno invierte por dividendos, por ejemplo en España, tiene que hacerlo en aquellas empresas que no solo pagan dividendos altos, sino que son dividendos pagables en el tiempo. Desde ahí yo creo que hay muchas empresas. Gas Natural es una compra clara, Enagas es una compra clara, Iberdrola es una compra clara, BME es una compra clara… Con lo cual es muy importante para es inversor que haga una cesta de cuatro o cinco empresas diversificadas que les aseguren rentabilidades por dividendo del 5% o 6% que pueden conseguirse sin mayores problemas. Luego cuidado con el inversor en las retenciones fiscales. En esta cesta de compras que hemos hecho son empresas españolas luego la recuperación de la retención fiscal es inmediata, cuando se invierte fuera el inversor tiene que estar seguro de que puede recuperar las inversiones fuera de convenio. Con lo cual, a ese inversor le diría que sí, que es un buen momento de hacerlo, pero que tenga en cuenta esta recuperación o no que es muy importante. Ese es el punto más de cautela.

¿Qué acciones le parecen más interesantes en estos momentos para tener en cartera dentro del mercado español?

Haría distinción en dos grupos. En primer lugar, las grandes y baratas. Estas tienen a su favor la valoración y también su alta ponderación en los índices y con lo cual capitalizan mucho de los flujos que están entrando. Es imprescindible que un inversor tenga acciones en BBVA, Santander, Gas Natural o Iberdrola. Entonces haría un segundo grupo que son empresas muy buenas, más pequeñas, que no van a tener el efecto del inversor, pero sí que son baratas y con mucho recorrido. Entonces ahí aprovecharía para aumentar posiciones en empresas como Mapfre, Meliá y por supuesto Talgo, que añade un gran descuento fundamental. Euskaltel también cotiza realmente barata. Hoy es fácil hacer una lista de grandes empresas baratas y también de pequeñas empresas baratas. Con lo cual hoy el inversor puede escoger.