Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank, analiza la evolución del mercado y las empresas que están siendo noticia en estos primeros días de septiembre.

¿El mes de septiembre no ha comenzado con mal tono en los mercados. Sólo el Ibex suma algo más de un 4% después de un mes de agosto aciago…¿creen que podremos ver al índice en niveles superiores?
Después del batacazo que tuvimos con el Brexit, el Ibex 35 se ha recuperado un 20% y, en muchos casos no está justificado. Por lo que va a ser difícil cerrar el año en los niveles en los que lo iniciábamos, en torno a 10.540 puntos, pues sigue habiendo muchas incertidumbres. Es cierto que el Ibex 35 no parece demasiado preocupado por la incertidumbre política, peor habría que fijarse en el comportamiento de los bancos y de la situación de Latinoamérica, que tanto peso tienen en el Ibex.

Supongo que tendrá mucho que ver la evolución de uno de sus grandes, Telefónica. Esta misma semana ha indicado que sacará a bolsa Telxius o O2 con el objetivo de reducir el endeudamiento. Con lo que sabemos a día de hoy de ambas operaciones ¿cree que servirán de revulsivo al valor?
El mercado está valorando positivamente estas desinversiones, pues tiene más de 52.000 millones de euros en deuda y, si quiere mantener el dividendo, tendrá que hacer caja o mejorar mucho su negocio. Si es cierto que tiene mucha exposición a Brasil y que allí las cosas están mejorando. Por tanto, si finalmente llevan a cabo las ventas de O2 y Telxius ahora, que es un momento propicio, pueda hacer caja y sería bien visto por las agencias de rating. Además, si evita el recorte de dividendo, a los inversores les sentaría bien, aunque si lo recortar, sería por un buen propósito, si bien el mensaje que se lanza con una cancelación de dividendo es negativo y se suele recibir con caídas en bolsa.
 

Por cierto, Telefónica e Iberdrola han lanzado emisiones de deuda en las últimas horas. ¿Cree que este tipo de emisiones será una constante  en los próximos meses?
Es muy probable que así sea. En algunos casos para financiar su negocio, como en el caso de Iberdrola, o para financiar operaciones de adquisición, como la compra de Quirón por Fresenius, que se va a financiar parte por acciones y parte con efectivo que será financiado también en el mercado de deuda.

Aunque en la reunión de ayer Draghi no prolongó el programa de compra de activos, teniendo en cuenta que la inflación está en el 0,2% sólo, muy lejos del 2% de objetivo del BCE, es bastante posible que Draghi se vea obligado a ampliar el vencimiento del programa en próximas reuniones.

¿Quizás incluso sea mejor acudir a este tipo de empresas por la vía de la renta fija más que por la de la renta variable?
La clave está en el riesgo. Si vemos el bono de Iberdrola, que aporta una rentabilidad del 0,5%, que se podría pensar que es muy poco, pero con la inflación en territorio negativo en nuestro país, a poco que nos dé el bono, ya estaremos ganando poder adquisitivo.  En el caso de Telefónica, es distinto, pues es un bono híbrido, como las preferentes, que va dirigido a institucionales y es bastante complejo, pues la empresa se reserva el derecho de no pagar el cupón si no quiere, aunque se acumularía, y también se reserva el derecho de amortizar anticipadamente. Este producto es muy complicado y los particulares se deberían mantener al margen.

Hablando de operaciones corporativas, esta semana hemos visto a varios gigantes como Bayer sobre Monsanto o Fresenius sobre Quirón liderar estos movimientos. ¿Será la tónica habitual en próximos meses a razón de unos tipos que siguen en niveles mínimos?
El hecho de que estemos en un mercado bastante estable puede empujar a que varias compañías compren otras con emisiones de deuda a tipos muy bajos. Durante los próximos meses creo que tendremos noticias en el sector financiero, especialmente el italiano y el alemán, porque los bancos están condenados a integrarse para sobrevivir; también se está hablando de salidas a bolsa, como las de Telefónica que comentábamos; en EEUU siempre hay mucha actividad en el sector tecnológico y se habla de posibles a bolsa de Snapchat o Dropbox.

Para próximos meses ¿hay que estar en bolsa o debe primar la prudencia?
Da un poco de vértigo ver a Wall Street en máximos históricos y que estas subidas en gran parte vienen por las políticas expansivas de los Bancos Centrales, que son pan para hoy y hambre para mañana, pues bajando los tipos se puede estimular la compra en bolsa, pero se pueden generar burbujas en el futuro; lo estamos viendo en la renta fija europea, donde gran parte de los bonos de países europeos están dando rentabilidades negativas y, en un momento dado, esto puede explotar y dar lugar a caídas de precios, arrastrando a bancos, que tienen gran cantidad de deuda soberana en sus balances, y a otros activos.
En bolsa hay que estar, pero quizás sea el momento de estar infraponderados.  
 
Entonces, ¿por dónde pasan sus ideas de inversión?
En el mercado español estamos siguiendo a Abertis, que ha quedado un poco rezagada en las últimas subidas, en parte porque OHL vendió una participación importante y aún tiene un 7% de la compañía y podría llegar a desinvertir provocando una caída de precio. Sin embargo, con el actual comportamiento en bolsa de OHL, mucho más tranquilo, se aleja la idea de que tenga que vender su paquete en Abertis. Además, Abertis es una empresa que en los mercados maduros en los que está, España, Francia, Italia, está presente mediante su negocio de autopistas, que se va a beneficiar de los crecimientos de tráfico y tarifas. Y con respecto a su exposición a  emergentes, está en Chile, que tiene mucho potencial de crecimiento y es de los pocos países latinoamericanos que ha logrado esquivar la crisis. A esto hay que sumarle la rentabilidad del 5% de dividendo que ofrece.