El oro vuelve a ser el activo más rentable. Es la opinión de los expertos que, después de ver cómo esta materia ha rebasado sus máximos en los 1.000 dólares, consideran que lo seguirá haciendo bien en cualquier escenario. CFDs, ETF o fondos inversión se erigen como principales vehículos para aprovecharse de su brillo.
Ha sido el activo estrella durante la última parte del verano…y parece que lo seguirá siendo. El oro ha logrado rebasar esta semana los 1.000 dólares por onza, máximo de los últimos años. La debilidad del dólar – que cotiza cerca de los 0.7 euros- y los temores a un repunte de la inflación, como consecuencia del impacto de los precios de las materias primas y la rebaja de tipos de interés de los bancos centrales, han vuelto a ‘sacar brillo’ a este activo. Una combinación de estos factores “y una mayor demanda provocarán que el oro siga por encima de este nivel durante el segundo semestre del año”, explicaba recientemente la mayor productora mundial de este metal precioso, AngloGold Ashanti. El último informe sobre el oro publicado por Erste Bank admitía incluso que “a medio plazo el oro podría alcanzar los 1.300 dólares mientras que a largo plazo debido a la inflación podría alcanzar sus máximos históricos ajustados a la inflación de 2.300 dólares”.

Y es que – tanto si la cosas va mal como bien- el oro “es el activo por excelencia”, admite José María Manzanares, director de productos y mercados. En caso de una corrección de la bolsa “será refugio” y en momentos de fuerte recuperación de la economía “será una soporte cuando el mercado descuente una inflación elevada”. Sin embargo, ¿es momento de entrar? La prudencia vuelve a ser la palabra elegida por los analistas. Miguel Cedillo, gestor de Dif Broker admite que “hablar de que ha superado este nivel supone admitir que puede continuar la tendencia alcista pero esperaría a ver cómo evoluciona y si supera los 1.000-1.010 dólares con fuerza y volumen”.

Fondos, ETFs o acciones: en la variedad está el gusto

A la hora de apostar por este activo, hay que tener en cuenta que presenta ciertas peculiaridades. Mientras que hace unos años la inversión se limitaba a la participación en compañías mineras cotizadas – Lingotes especiales – en los últimos años se ha facilitado la compra de este activo a través de fondos de inversión, fondos cotizados y los Hedge Funds. De hecho, señala Manzanares que el mercado de los ETF´s va a sacar “un segundo fondo de oro por la fuerte demanda que hay” en este momento. En el mercado existen actualmente fondos cotizados vinculados al comportamiento de este activo: el iShares Comex Gold Trust (que comercializa Barclays).

En el ámbito de los fondos de inversión- quizás el más conservador- hay varias opciones. Líder en lo que va de año se corona el STABILITAS Pacific Gold+Metals I Acc. Más del 95% de revalorización desde enero que contiene entre sus principales posiciones a compañías mineras como Kootenay Gold (6.9%) , Cljrduro P,esources Corporatior (6,69%), Western Potas’i (5,95%), Cold Eagle Miws (5,76%). El BlackRock Global Funds - World Gold se acerca al 39% de rentabilidad en los nueve primeros meses del año con el objetivo de invertir en acciones de compañías de extracción de oro de todo el mundo. Newcrest Mining Limited es líder en su cartera con un 8.9% de la posición. El DWS Invest Gold & Prc Met (USD) FC Acc o el Investec GSF Global Gold A Acc Gross USD se acercan a la rentabilidad de los fondos anteriores pero entre su objetivo de inversión añaden además la posibilidad de invertir en compañías que se dedican a la minería de otros metales preciosos, minerales y metales.