Sara Carbonell, relationship manager de CMC Markets, habla sobre la situación actual de los mercados tras la reunión de la OPEP y después de la situación complicada de los bancos con los problemas de Deutsche Bank.
 
¿Qué se puede esperar ahora para el petróleo tras la reunión de la OPEP?

Está por ver. Es muy buena noticia y efectivamente el mercado así se lo tomó el día que se conoció, pero diríamos que es un preacuerdo. Hasta la reunión oficial en noviembre que si no me equivoco es el 30 esto no va a ser algo definitivo Y luego tenemos que centrarnos en todo el entramado geopolítico que hay detrás del mercado del crudo. Por un lado es verdad que Arabia Saudí parece que da su brazo a torcer pero también es cierto que precios demasiado elevados como 60 dólares volverían a incentivar el mercado de fracking y de esquisto que es precisamente lo que Arabia Saudí no quería. Luego está Rusia que salió de la reunión, no hizo rueda de prensa, y no se mostró como que fuera a participar en esto. Luego está Venezuela buscando que sí ocurra, con lo cual todavía vamos a ver volatilidad hasta que esto sea algo oficial. Por otra parte hablamos siempre del lado de la oferta de la producción y luego tenemos el lado de la demanda. Es verdad que la pasada semana tuvimos un buen dato de inventarios de crudo en Estados Unidos, pero esta semana era un dato bueno frente al crudo pero era negativo respecto a los inventarios de gasolina que se incrementaban. Es decir, que el mercado relacionado con el crudo todavía sigue sin remontar. Es cierto que ahora llega el invierno y la demanda energética se suele incrementar por lo que podemos ver incremento de los precios. Las consecuencias que tendría esto en la economía global serían positivas. Realmente un incremento en los precios de crudo va a empujar a todo lo que son compañías petroleras pero si pensamos luego en cada país, nosotros en España somos importadores, nos ha venido muy bien estos bajos precios, con lo cual luego las consecuencias a nivel macro habría que ir analizándolas. Sí que es cierto que para los mercados esta noticia ha sido positiva. Además ha habido muchísimos analistas que decían que no iba a haber acuerdo, por eso ha sorprendido tanto. Pero como siempre digo, prudencia porque vamos a ver qué pasa cuando sea la reunión oficial. Habrá que ver ahí que partido toman Irán o Iraq, porque es un entramado geopolítico y es más complicado de lo que parece. El mercado de crudo y analizar el mercado de crudo no es algo tan sencillo como analizar la bolsa o determinados valores porque detrás hay mucha parte política.

¿Considera que el impacto de esto en los índices es muy limitado?

Tampoco es un recorte que impacte tanto en el precio. Si va acompañado de un incremento de demanda, ahí sí podemos ver niveles. Pero yo siempre decía que para finales de año los precios de crudo tenían que estar en torno a 55 dólares. Por ejemplo a esos precios, compañías como Repsol empezarían a ver mejoras. Efectivamente creo que están muy limitados. Una vuelta de precios a 60 dólares o por encima lo veo muy complicado. Realmente eso lo que fomentaría es ver más justo lo que el otro bando no ha querido que era Arabia Saudí. En cuanto a los índices y demás ha sido algo de muy corto plazo ese día porque es algo que no se esperaba. Muy poca gente tenía poca confianza en el acuerdo. Pero ahora hay muchas cartas encima de la mesa que tienen mucha más importancia. También en los mercados vamos mucho por noticias y esta semana está el foco en el sector financiero. Cuando esto se amaine un poco igual le damos más importancia al crudo.

¿Cuál es su visión del sector en general, de Deutsche Bank en particular, y de los bancos españoles?

La visión no ha cambiado respecto a un mes, o hace dos, o incluso respecto a tres meses. Todos sabemos, y lo hemos hablado muchas veces, que el sector bancario no vive su mejor momento. Pero esto es obvio y no hace falta ser analista para entenderlo. Es un entorno de tipos que no ayuda a que los bancos sean rentables. Hoy mismo el Santander ha revisado a la baja sus perspectivas de rentabilidad. Con esto lo que el sector bancario tiene que hacer es reinventarse. Se tiene que mover de negocio. El negocio tradicional está claro que ahora mismo no puede ser rentable y estamos hablando del largo plazo. Con lo cual no puede sobrevivir esperando a que la situación cambie. Luego esto es como un partido de tenis entre el banco central y la banca. Se tienen que reinventar y de hecho ya vemos bancos que lanzan productos que no tienen nada que ver con lo que era el negocio bancario tradicional. Con lo cual, lo veo en un entorno complicado. Dentro de esto hay bancos que lo están haciendo mejor que otros porque están haciendo esa gestión del cambio y esa adaptación al entorno mejor. En ese sentido, si pienso en España siempre digo que Bankinter lo está haciendo bastante bien y lo vemos en todos los resultados que saca semestralmente dentro de lo que es capear el temporal que estamos viviendo.

Luego hablado de Deutsche Bank a mí me parece exagerado decir que es el siguiente Lehman Brothers. Me parecería que eso es prácticamente imposible, ya no solo por un tema de credibilidad sino de confianza por el sector de lo que puede pasar en Europa si eso pasase. Creo que Alemania estaría detrás antes de dejarlo caer, pero es verdad que luego desde el gobierno Merkel ha dicho que no iba a hacer rescate. Es un banco de los más antiguos de Europa, uno de los grandes, pero lo que sí está claro es que tendrá que llevar a cabo una reestructuración, venta de parte del negocio, y es algo importante. Deutsche Bank tiene esa parte de derivados, tiene muchos activos complicados, y un peso en la economía europea muy grande… Su balance ahora mismo no es obviamente el más recomendable pero dejarlo caer sería una imprudencia. Y que pueda haber rescate yo creo que no es descartable. Lo que sí que es verdad es que esta semana ha cobrado mucha importancia, pero insisto que la semana pasada la situación era casi la misma. Ya sabemos que el sector bancario es el que más sufre en los últimos años cuando hay cosas negativas y prudencia porque hay mucha volatilidad.

Dentro de sector bancario, el Frob ha anunciado su intención de fusionar Bankia con BMN. ¿Ve posible esta fusión? ¿Qué le parece este movimiento?

El movimiento me parece positivo. Creo que son negocios muy parecidos, redes de distribución que se ampliarían y que van por la misma línea, y creo que sí sería positivo. Eso sí, ahora no la veo posible. Esto de repente se habla, le damos demasiada credibilidad, pero tiene que seguir una serie de normas y regulaciones que impuso la Unión Europea en su momento cuando hubo el rescate y ahora mismo hasta el 2017 no podría pasar esto. Tenemos que tener en cuenta que el tamaño de Bankia respecto a BMN es infinitamente más grande, con lo cual más que una fusión sería una especie de absorción. Son movimientos corporativos que ahora no podemos contemplar. ¿Que se esté estudiando que en el medio o largo plazo pueda ocurrir y sea algo positivo? Sí. Pero de momento lo dejaría en stand by. Ahora no lo veo factible ni en el 2016 ni en el primer semestre del 2017. Luego sobre si apostar por Bankia depende de la tolerancia al riesgo.

¿Qué le parece la OPV de Telxius, filial de Telefónica? ¿Cómo le puede afectar a la compañía y a los bancos colocadores?

BBVA y Santander por ejemplo hubieran sacado partido de esto y efectivamente esto les afecta. Por eso creo que hoy, aparte de lo de Deutsche Bank, estamos viendo descensos de las dos entidades. Telefónica como como compañía lo que le penaliza es la credibilidad por parte del mercado. Son idas y venidas que al final demuestran que hay una situación complicada de la compañía. Por otro lado creo que estratégicamente no les quedaba otra porque veíamos que estaba ya la salida en la parte baja del rango y al final creo que ha sido una decisión estratégica, el momento no acompaña, y quizá la decisión no sea mala. Telefónica tiene una situación complicada con una deuda que supera los 50.000 millones de euros. Esta operación le iba a reportar en torno a 1.500 millones de euros con lo cual tampoco le iba a sacar del hoyo. En Telefónica tienen mucho trabajo por delante, creo que se tienen que centrar también  en O2. Si esa operación hubiese salido en su momento la situación habría cambiado totalmente. Ahí es cuando empieza de verdad la complicación más severa de las cosas. Al final es un valor que vamos a ver de aquí a final de año su desenlace porque tendría que hacer frente al pago de dividendo…

¿Puede peligrar el dividendo?

Creo que con todo esto su dividendo puede peligrar. Pero vamos a salir de dudas de aquí a final de año. Ahora hay que esperar a ver qué pasa, con el que hay que ser prudentes, pero es una compañía que está muy bien gestionada desde un punto de vista de dirección con Pallete y que está haciendo lo posible para salir del hoyo.