José Lizán, gestor de SICAVs de Auriga SV, analiza las oportunidades de inversión en el mercado español. 

¿Cómo puede afectar la victoria de Trump a los valores españoles con más exposición a México, como BBVA y OHL?
No es bueno el hecho de que el peso mexicano haya hecho mínimos históricos, además, una gran parte de la economía mexicana vive de las relaciones con EEUU. Así que, es una mala noticia que haya un choque de políticas con un aliado tan importante.

Ahora creo que México defenderá su divisa y subirá tipos en su próxima reunión. Al final son dos países que están abocados a entenderse y, si bien, el control de la frontera va a ser muy complejo, los efectos no serán tan nefastos como se espera. La subida de tipos llevará a una ralentización de la economía, lo que afectará a estas compañías españolas con exposición allí.  

Las últimas cuentas de BBVA presentaron un fuerte trimestral, con efecto divisa, pero gestionado, porque tiene la capacidad para gestionarlo. No me extrañaría que tuvieran coberturas en el peso mexicano ante la evidencia de debilidad. Sí que espero que vaya a haber un impacto en los próximos dos años en todo lo que venga de México, por la divisa y por la ralentización económica.

Lo malo de la bolsa española es que hemos encadenado dos crisis y, cuando hemos sacado la cabeza aquí, Latinoamérica nos ha vuelto a meter la cabeza, dejándonos como la peor bolsa de Europa y, en el mejor de los casos, situaciones laterales. Cuando confluyan España estable y Latinoamérica recuperándose, será cuando la bolsa española, sin esos impactos divisa que están mermando las cuentas trimestre a trimestre, estará más fuerte. De momento, de cara a la primera parte de 2017, Latinoamérica juega en nuestra contra.

OHL no ha querido asumir el juego de cubrir la divisa, como BBVA, que al final es un banco y tiene más herramientas para hacerlo y, en el caso de una concesionaria, supone más riesgo hacerlo si sale mal.


Indra cayó a plomo tras presentar sus resultados de los nueve primeros meses del año, pese a recuperar los “números negros”. ¿A qué se debió este fuerte castigo?, ¿ve atractiva la acción?
La parte alta de los resultados va mal, no sólo por el efecto divisa, también sin él, (-7,6% y -5,5). Las divisiones están decreciendo y no funcionan los contratos, pero luego en la parte baja de la cuenta se ve el tijeretazo que están metiendo en costes y por ello afloran números negros. El cambio en el management se está transformando en mejor der márgenes y rentabilidad para la compañía.

A 9 y pico euros es más una compra que una venta, pues se ha pasado de frenada con la caída.

A Indra le pasa lo que a muchas empresas españolas se ha llevado a cabo una reestructuración interna y ahora falta que la parte alta de la cuenta de resultados, los contratos, funcionen.  Esa es la losa que tienen las compañías del Ibex, que no se ve growth. Por ejemplo, Sacyr se ha reestructurado muy bien con la venta de Testa, pero no tiene growth. Lo mismo a ACS, que ha vendido Urbaser, pero le faltan contratos para multiplicar sus múltiplos.

También es cierto que para ir a concursos necesitas avales y, para obtener avales, necesitas un balance saneado. FCC o ACS, con la nueva situación financiera, van a poder optar a más concursos y contratos con la nueva situación financiera.
 
Si dice que hace falta growth, ¿hay oportunidades por value en la bolsa española?
Hasta ahora España se ha considerado un value trap (trampa de valor), es decir, una compañía que puede parecer barata, que tiene recurrencia en su negocio, que sus beneficios no crece, pero internamente están mal gestionadas, no generan valor para el accionista, como Telefónica.

Sí que es cierto que está habiendo una rotación con la salida de los bonos, pues los inversores se están yendo de compañías growth que habían sido refugio durante muchos años, como Inditex, Enagás o Red Eléctrica. El problema es que en España no se está viendo una rotación de una manera tan clara como en Europa o en EEUU porque no se acaba de ver el value trap; por ejemplo, Santander, BBVA, Telefónica se están reestructurando internamente, pero aún hay dudas sobre si van a ser capaces de conseguir estabilidad y recurrencia que las convierta en compañías baratas.  
 
Sí que creo que el growth ha hecho un techo, como lo han hecho los bonos, pero sobre todo en las grandes multinacionales estadounidenses. En diciembre creo que en Europa Mario Draghi va a intentar descorrelacionar nuestro mercado de bonos del estadounidense  porque nuestro ciclo es distinto y va a dar el do de pecho en los estímulos. Con ello, tendremos una lateralidad o proceso de distribución de los bonos de aquí a la primavera, pero no creo que vaya a ver un desplome continuado. En EEUU puede que sí continúe el desplome  de los bonos, pero si aquí el BCE da el do de pecho con los estímulos, probablemente tengamos un rebote cierto rebote de cara a vender en primavera del año que viene. No vamos a volver a ver al bono alemán por debajo del cero y, el que tenga bonos, que aproveche estos rallies para deshacer y, el que tenga compañías growth, tiene que aprovechar los rallies para vender también. La rotación del growth al value ha venido para quedarse muchos años, aunque hasta que los valores value no sean reconocidos como value trap, será complicado que los blue chips cojan el testigo del mercado.
 
¿Grupo SanJosées un ejemplo de compañía que ha conseguido reestructurarse y conseguir contratos, pues en bolsa los inversores le han elevado un 200%?
También hay que ver de dónde viene. El Grupo SanJosé comenzó como un grupo inmobiliario familiar, se hizo muy grande con el ciclo inmobiliario y necesitaba integrarse en un grupo cotizado para ser muy grande, por lo que compró Parquesol por 800 millones, y ese fue su gran error. Aunque se equivocaron, fueron capaces de no acabar en concurso de acreedores, llegaron con la banca acreedora a acuerdos.

SanJosé es bueno en la construcción de edificios singulares y tiene una call con la operación Chamartín y otra con la venta de su filial en Argentina por 120 millones de dólares con un socio local.

Así, ha vuelto al crecimiento después de unos años de purga que ha pagado el accionariado con creces pero que no les ha llevado al concurso de acreedores. Ahora está consiguiendo grandes obras de edificios singulares incluso fuera de Europa, siendo rentables en esos edificios, por lo que hay un equipo de gestión de calidad. Si a esto le unimos las dos calls (Operación Chamartín y venta filial argentina).

Creo que lo peor ha pasado y la zona de 2,5-3 euros no los va a perder y, en función de las noticias por la venta de la filial argentina y la Operación Chamartín, pueda tener más recorrido. Yo la incorporé en cartera a 1,70 y 1,31 y la sigo manteniendo en cartera.