Trenitalia, el operador estatal italiano que posee el 51% del capital de Iryo, ha trasladado sus condolencias a las víctimas del accidente de tren en el que este domingo se vio involucrado uno de sus trenes en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, en las inmediaciones de Adamuz (Córdoba).
Su matriz, Ferrovie dello Stato Italiane, ha emitido un comunicado en el que expresa sus condolencias, así como la cercanía a las familias de los implicados.
A las 19.45 horas de este domingo, el tren 6189 de Iryo, que realizaba el trayecto Málaga-Madrid con 289 pasajeros, 4 tripulantes y un maquinista a bordo, invadió la vía contigua justo cuando pasaba un Alvia de Renfe en sentido contrario.
Los dos últimos vagones del Iryo descarrilaron e invadieron la otra vía, provocando que los dos primeros vagones del Alvia se precipitasen por el terraplén de unos cuatro metros adyacente a las vías. A las 11.30 horas, la cifra de fallecidos ascendía a 39.
Se trata del primer accidente ferroviario con víctimas en la alta velocidad desde que entró la competencia de Iryo y Ouigo frente a Renfe en 2021, año a partir del cual el tráfico de trenes se ha incrementado significativamente por la rebaja en el precio de los billetes, que ha impulsado la demanda.
Tras el 51% del estado italiano, el 25% del capital de Iryo está en manos de la aerolínea valenciana Air Nostrum y el otro 24% es de la firma española de movilidad Globalvia (controlada, a su vez, por los fondos de pensiones OPTrust (Canadá), PGGM (Países Bajos) y USS (Reino Unido).
Los trenes de Iryo son los ETR1000, también conocidos en italiano como 'Frecciarossa' (flecha roja), fabricados ahora por la japonesa Hitachi en Italia. El tren lo creó la empresa italiana Ansaldo junto con la canadiense Bombardier, pero la primera la compró Hitachi en 2019 y la segunda la adquirió Alstom en 2021, aunque ahora la japonesa lo fabrica en solitario.
Recientemente, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, viajó a Florencia (Italia) para conocer la planta de producción que el fabricante japonés tiene en la cercana localidad toscana de Pistoia, y donde fabrica ese tren.
Su objetivo era conocer de primera mano la elaboración del tren para poder incorporarlo a la flota de Renfe. También viajó a la fábrica de Siemens en Alemania y la de CRRC en China para valorar más opciones.

