El índice alemán registra ligeras subidas y marca nuevos máximos históricos a la espera de que el FOMC anuncie su decisión de política monetaria y pese a que el BCE la semana pasada se mantuviera firme con su respectiva política acomoditicia.

El índice alemán suma y sigue, en las últimas jornadas lo está haciendo a pasitos pequeños, pero con buena letra, pues su RSI ha dejado de marcar sobrecompra. Además, desde comienzos de ejercicio está canalizando perfectamente su movimiento de ascenso, acumulando en 2017 una revalorización cercana al 10%.

De hecho, desde que el 24 de abril lograra superar los anteriores máximos históricos dejando una enorme vela alcista, el DAX ha ido moderando su avance, pero no ha caído en ningún momento por debajo de los 12.374 puntos en los que había hecho cima en abril de 2015.

Con el selectivo en subida libre, habiendo llegado a tocar en el intradía los 12.514 puntos, los pronósticos de hasta dónde pueda llegar se hacen complicados, aunque algunos expertos manejan como primera base los 12.570 puntos y, posteriormente, los 12.605 puntos.