Muchas compañías en Japón también han llevado a cabo programas de reestructuración y cambio cultural de largo alcance que han tenido como resultado la generación de una fuerte liquidez y de crecimiento de beneficios. “Las compañías farmacéuticas japonesas son un área de especial interés. Hace 10 años las compañías de salud japonesas tendían a ser distribuidoras de fármacos importados desde Estados Unidos. Sin embargo, hoy en día muchas están desarrollando sus propios programas de investigación y producción, y como resultado tienen algunos interesantes fármacos en proyecto. Mucho más interesante resulta que los cambios experimentados por estas compañías y la propiedad intelectual que están acumulando, es bastante poco conocida por el mercado”. “Es importante tener en cuenta que todos los países en los que invierte el fondo M&G Global Leaders son únicamente el resultado de un selección bottom-up de valores más que de una visión macroeconómica de un país en particular”. Algunas de las compañías japonesas por las que apostamos en nuestro fondo son: Daiichi Sankyo, la compañía que nació como resultado de la fusión entre Daiichi Pharma y Sankyo, está aumentando sus inversiones en Investigación y Desarrollo y centrándose en un desarrollo más eficiente de fármacos. El mercado aún no ha reconocido los beneficios de la fusión y el potencial de la compañía para generar retornos por encima del coste del capital. Por otro lado, Kyorin está dirigiendo recursos a su propio programa de desarrollo de fármacos, que incluye la adquisición de una compañía estadounidense de bio ciencia. La compañía tiene fármacos para el asma y la diabetes en desarrollo. En tercer lugar, Ono se centra en aquellas sustancias fisiológicas que se considera juegan un importante papel en los procesos biológicos y en las enfermedades. La compañía esta utilizando un programa de descubrimiento de fármacos genómicos que generen propiedad intelectual en aquellas áreas que cubren genes y proteínas con finalidades terapéuticas. Por último, Takeda ha reforzado sus esfuerzos de Investigación y Desarrollo en los últimos años con la adquisición de la compañía estadounidense de Bio-venture Syrix así como reforzando su R&D interno. También ha mejorado la estructura global de su negocio y ha desarrollado alianzas globales con otras compañías – como parte de la estrategia de Takeda para convertirse en un negocio farmacéutico mayor. La compañía ya se esta beneficiando de esta estrategia con un incremento de sus ventas al exterior del 90% desde 2001.