En estos días el Reino Unido se ha visto envuelto en el furor del día de San Valentín época en la que se firman tarjetas masivamente, todos los restaurantes están llenos y se entregan rosas en grandes cantidades. Pero también es el momento para dedicar tiempo a aquellos con menos suerte, a los que nadie quiere… Lo mismo les sucede a las empresas, que pasan por altos y bajos y a veces cuando la suerte no les sonríe los mercados ya no las quieran más y se “desenamoran” de ellas. • El enfoque del tipo de inversión ‘recovery’ se centra en reconocer compañías con potencial para solucionar sus problemas y volver a favorecer a sus inversores, compañías que están en el camino de la recuperación a través de la auto ayuda. • Este tipo de compañías se pueden encontrar a lo largo de todo el espectro del mercado del Reino Unido, desde las gigantes dentro del FTSE 100 hasta las menos conocidas y menos analizadas pymes. Un gestor recovery se propone como meta el descubrir esas compañías que pueden ayudarse a si mismas gracias a un exitoso proceso de recuperación (recovery) que en consecuencia capte la atención del resto del mercado. “Como inversor a largo plazo y contra tendencia, me intereso mucho por aquellas compañías que nadie más quiere ver. Valores que nadie quiere, que no están de moda y normalmente descuidados por el mercado pero en los que creo que hay cualidades especiales para convertirlos en inversiones muy buenas a largo plazo. Hay oportunidades fantásticas en el mercado del Reino Unido y mantengo una mente abierta, estudiando todos los sectores y capitalizaciones bursátiles para elegir los candidatos adecuados”. “Participamos en compañías que atraviesan un proceso de recuperación que normalmente se expande entre tres o cinco años más. Buscamos equipos directivos con talento que tengan la determinación y habilidad de pasar una nueva página para sus compañías y mejorar el comportamiento de su negocio; compañías que tienen su destino en sus propias manos, independientemente del entorno económico”. Una visión a largo plazo es esencial a la hora de buscar compañías que nadie quiere y que pueden revivir su suerte. Un muy buen ejemplo de ello es la participación del fondo M&G Recovery en Rolls-Royce, el líder mundial de motores de aviación. Durante algún tiempo se la ignoró y se consideraba una compañía con una pobre oferta de de productos, ahora los inversores reconocen la excelencia de sus motores Trent y se han dado cuenta del potencial de grandes cantidades de flujos de caja. Tom cree que este proceso tiene aún recorrido y continúa confiando en las perspectivas de la compañía. Otro ejemplo se encuentra en Business Post que atravesó una serie de dificultades operativas hace pocos años y, sin embargo, el potencial de recuperación a largo plazo es muy significativo ya que su equipo directivo está dedicado a crear una mayor y más equilibrada calidad de negocio. Business Post acaba de ganar un contrato de correo masivo para el departamento de trabajo y pensiones de Whitehall. Esto es un reconocimiento más del progreso que Business Post ha experimentado en los últimos años y de sus esfuerzos para ofrecer una alternativa de costes eficientes en comparación a Royal Mail.