En la pasada conferencia sobre el sector financiero europeo organizada por Morgan Stanley en Londres, José Antonio Álvarez, consejero delegado de Santander, manifestó que la entidad española “está bien posicionada para aprovechar el cambio de ciclo en los tipos de interés”. 
 
Uno de los temas  dominantes de esta conferencia fue la esperanza que tiene los inversores en que los bancos puedan aumentar de forma notable su rentabilidad, gracias a un futuro aumento de los tipos. Ante este hecho, el directivo explicó el impacto que tendría en las cuentas de resultados de las principales filiales del grupo un aumento paralelo de 100 puntos básicos (1 punto porcentual) en los tipos, una vez trasladado al precio de los créditos a sus clientes.

Los ingresos netos de la filial británica se beneficiarían en 657 millones de euros si el banco de Inglaterra sube tipos. El negocio minorista de Santander en España junto a la actividad en mercados mayoristas y el crédito al consumo en Europa, haría que el consumo fuese de 425 millones. Los resultados en Portugal subirían en 100 millones, mientras que en Estados unidos, el negocio se beneficiaría en 151 millones de euros. En Brasil donde la tendencia del banco central es bajar tipos para estimular la economía, según Álvarez, un descenso de un punto en los intereses provocaría un efecto negativo de sólo 87 millones de euros.

En este nuevo escenario, el conjunto de esas filiales haría que Santander obtuviese un incremento de 1.246 millones de euros en ingresos netos por intereses. Por lo que se trataría de una gran mejora del 4% sobre los 31.089 millones de euros que el grupo registró en esa partida en 2016.

Diversos analistas han empezado a desarrollar sus cálculos sobre el efecto que tendría esta subida de tipos en los resultados de Santander, y han llegado a la conclusión de que un aumento de un punto porcentual en el Euribor elevaría en un 60% los beneficios en España de Santander, y un 8% los del conjunto del grupo. Aunque también advierten de que el mercado augura una lenta subida del Euribor de 80 puntos básicos hasta el año 2020.