Debido al continuado escenario de bajos precios del crudo y del gas, el Consejo de Administración de Repsol ha decidido realizar provisiones contables extraordinarias por valor de unos 2.900 millones de euros en sus resultados del ejercicio 2015.

Tras estas provisiones, el resultado neto de Repsol será de unos -1.200 millones de euros. Estos saneamientos podrán revertirse positivamente en las cuentas de resultados de próximos ejercicios, cuando cambie el escenario de precios.

El resultado de la marcha de los negocios de la compañía, que se refleja en el beneficio neto ajustado, mejora más de un 8% respecto a 2014, hasta alcanzar, aproximadamente, los 1.850 millones de euros. Esta cifra supera las previsiones realizadas el pasado mes de octubre.

Asimismo, el resultado neto ajustado del cuarto trimestre de 2015 se situará en unos 450 millones de euros, lo que representa un aumento de más del 20% respecto al último trimestre de 2014.

La gestión de los negocios en el periodo se ha producido en un contexto de intensa y continuada caída de los precios del crudo y gas, por lo que Repsol ha profundizado en la aplicación de sus planes de generación de sinergias, mejora de eficiencias, desinversión de activos no estratégicos y reducción de inversiones.

Al término de 2015, como consecuencia de los planes puestos en marcha y de la generación de fondos procedentes de la actividad de los negocios, la compañía redujo su deuda neta en más de 1.000 millones de euros respecto a 2014(*) . Esta reducción refleja que, incluso en un escenario adverso como el de 2015, la compañía ha mantenido su capacidad de generación de caja y retribución al accionista. Estimación de las principales magnitudes operativas de los negocios correspondientes al cuarto trimestre y cierre estimado del ejercicio 2015 en comparación con las de 2014:

resultados repsol


El resultado neto ajustado recurrente a CCS de 2015 –que no incluye los resultados extraordinarios y considera los costes de existencias (fundamentalmente crudo y productos) a valor de reposición– ha ascendido a unos 1.850 millones de euros, lo que supone una mejora superior al 8% respecto a 2014. Esta cifra supera la estimación realizada el pasado mes de octubre, con ocasión del Trading Statement correspondiente al tercer trimestre de 2015, cuando se anticipaba un resultado neto ajustado para el cierre del año de entre 1.600 y 1.800 millones de euros.

Asimismo, el resultado neto ajustado del cuarto trimestre de 2015 se sitúa alrededor de 450 millones de euros, lo que supera en más de un 20% la cifra registrada en el mismo periodo de 2014. En lo que se refiere a la evolución de los negocios, en el área de Upstream se estima un resultado negativo de unos 270 millones de euros, mientras que para el Downstream se prevé un resultado positivo de unos 490 millones de euros. Uno de los factores determinantes que explican la mejora del resultado neto ajustado es la gestión integrada de los negocios de Upstream y Downstream, que permite conseguir una mayor estabilidad al combinar sus diferentes ciclos de generación de caja.

En 2015, el negocio de Upstream, que se ha visto fuertemente impactado por los precios del crudo y gas, ha puesto el foco en la gestión eficiente de las inversiones, así como en completar la integración de Talisman y maximizar las sinergias anunciadas tras su compra.

Por su parte, el negocio de Downstream ha compensado los efectos negativos de los menores precios del crudo y gas en el Upstream y, además de aumentar los volúmenes de ventas, ha registrado mejoras en los resultados de Refino, Química y Trading.

En lo que se refiere al indicador de margen de refino, en 2015 ha sido de unos 8,5 dólares/barril, nivel que resulta históricamente alto y que se sitúa 4,4 dólares/barril por encima del registrado en 2014. 

Frente a esta evolución de los negocios en 2015, Repsol ha valorado la posible persistencia temporal del contexto de precios deprimidos y ha realizado provisiones extraordinarias por valor de unos 2.900 millones euros. Junto a ello, el efecto de valorar las existencias a MIFO ha tenido un impacto negativo a lo largo del año de unos 450 millones de euros. En sentido contrario, los ingresos extraordinarios procedentes de las desinversiones realizadas y de la compra de bonos emitidos por Talisman, junto a otros resultados no recurrentes, ascienden a unos 300 millones de euros. Con todos estos efectos contemplados, el resultado neto del ejercicio se situará en unos 1.200 millones de euros negativos. Dado que la mayor parte de las provisiones realizadas responden al mencionado contexto de precios, estas se podrán revertir en las cuentas de resultados de próximos ejercicios.

Atendiendo al actual contexto, Repsol ha puesto en marcha medidas adicionales para reforzar sus objetivos:

- Acelerar y aumentar las sinergias derivadas de la integración de Talisman. Ya se han identificado cerca de 400 millones de dólares anuales (frente a los 220 millones de dólares estimados a la fecha de la adquisición), y materializado más del 50% de las mismas.
- Profundizar en el programa de eficiencias. En su conjunto, el total de sinergias y eficiencias alcanzará en 2016 una cifra del orden de 1.100 millones de euros, más del 50% del objetivo incluido en el Plan Estratégico a alcanzar en 2018.
-  Reducir en un 20% adicional las inversiones totales previstas para 2016, que se situarán en torno a los 4.000 millones de euros.
- Profundizar y acelerar el programa de desinversiones no estratégicas.