El retraso en el suministro de materia prima en el área de penicilinas estériles motivó en 2016 una ralentización del crecimiento de las ventas de la compañía, un incremento significativo en los stocks a cierre de dicho ejercicio y el consiguiente aumento de la deuda financiera. 

La empresa también contribuyó también a un incremento de los aprovisionamientos en 2016 el adelanto de producción en el área de inyectables de la compañía, en previsión a interrupciones de producción en el primer trimestre de 2017 debido a trabajos de ampliación de la planta. El inicio de la regularización de ambas situaciones permitió a la compañía corregir sus niveles de aprovisionamientos y recuperar en el primer semestre de 2017 niveles de endeudamiento financiero neto tradicionales.

En cuanto a las ventas, la reversión de la falta de suministro permitirá dinamizar la liberación de lotes en el segundo semestre y regularizar en mayor medida los ingresos de la principal línea de producto de la compañía, mientras la demanda sigue aumentando para los principales productos de la cartera de antibióticos e inyectables. 

Reig Jofre cerró el primer semestre del ejercicio con un incremento de la cifra de negocios de 1,8 millones de euros (2,2%), hasta los 84,11 millones de euros, a pesar del retroceso en ventas de 6 millones de euros de las penicilinas estériles afectadas por los problemas de suministro mencionados y la débil evolución del área de complementos nutricionales. 

Como ya constató la cuenta de resultados del primer trimestre, el incremento de la demanda en el resto de líneas de antibióticos e inyectables motivó un aumento de la plantilla para la creación de turnos de producción adicionales. Este hecho tuvo su traslación en un incremento de los costes operativos (1,8 millones de euros), y consiguiente ajuste del Ebitda en 0,6 millones de euros, que se espera se regularice en el segundo semestre del ejercicio por la vuelta a la normalidad de la actividad. 

En estas circunstancias, Reig Jofre cerró el primer semestre de 2017 con un Ebitda de 6,75 millones de euros frente a 7,40 millones de euros en el mismo periodo del ejercicio anterior. A pesar de mejoras en el resultado financiero y la partida fiscal, el ajuste en el Ebitda lo recogió el resultado neto, que retrocedió 0,55 millones de euros en el primer semestre del año, hasta los 2,75 millone sde euros  (3,31 millones en el mismo periodo de 2016).