MADRID, 30 JUL. (Bolsamania.com/BMS) .- El cerco judicial que se cierne sobre la familia Pujol Ferrusola -y que implica a Jordi Pujol i Soley y a, al menos, dos de sus hijos- amenaza con llevarse por delante a Artur Mas, a quién también se le investigan supuestos capitales en el extranjero.

Publica El Confidencial que en CDC se cree que el próximo objetivo es Artur Mas. Relata este medio que un miembro de la cúpula del partido les cuenta que “nos han llegado noticias de que van a saco y a por el president. Pero no encontrarán nada y si sacan algo será un invento”. Según el medio, el objetivo último sería dinamitar el proceso soberanista y con este fin, la misma fuente comenta que “la Policía hará un informe sobre el president que no dirá nada pero que dará que hablar”.
“En septiembre puede haber novedades, porque hay investigaciones en marcha”, dice esta fuente de Convergència. Habla el diario de más informaciones sobre la fortuna no declarada de los Pujol y de que Artur Mas podría aparecer en los informes judiciales.
Según este medio, desde CDC acusan al Gobierno de Madrid de guerra sucia y recuerdan los informes que se filtraron en 2012, antes de las últimas elecciones autonómicas catalanas, sobre las cuentas en el extranjero de Mas y de Pujol. No se ahorran la reflexión de que "finalmente ocultaban la verdad de las cuentas de Pujol".
Se trataba de los informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, organismo que, según publica ABC en la portada de su edición de papel, destapa cobros "espurios" por servicios ficticios. El rotativo habla sin tapujos de que "el clan Pujol cobró doce millones de euros en calidad de comisiones con facturas falsas".

JORDI PUJOL FERRUSOLA, INVESTIGADO POR COBRO DE COMISIONES
De momento, lo que nos son conjeturas es la imputación muy real que el juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz de Jordi Pujol Ferrusola y de su esposa, Mercè Gironès, por delitos de blanqueo de capital.
Los ha citado el próximo 15 de septiembre y, según El Mundo, fruto de las investigaciones, Ruz sospecha que Jordi Pujol Ferrusola cobró una comisión encubierta de Isolux Corsán al vender a este gigante de las infraestructuras, contratista de la Generalitat catalana, su parte en un macroproyecto turístico mexicano, obteniendo un beneficio de 13 millones de dólares (9,7 millones de euros) en sólo dos años.