La Comisión Europea ha decidido prohibir finalmente que Telefónica venda su filial en Reino Unido, O2, al grupo Hutchison Whampoa.

Telefónica ha comunicado oficialmente que la Comisión Europea ha anunciado su decisión de prohibir la transacción conforme al Reglamento de Control de Concentraciones de la Unión Europea.

Recordemos que Telefónica y Hutchison habían llegado a un acuerdo para vender O2 por 13.000 millones de euros.

La operadora española, además, había condicionado el reparto del segundo dividendo del año en efectivo, en vez de scrip dividend, si finalmente recibía los fondos por la venta de Hutschison.  Si Telefónica hubiera recibido los fondos procedentes del cierre de la venta de O2, en lugar del aumento y del scrip dividend, procedería a una distribución de dividendos en efectivo con cargo a reservas de libre disposición de 0,35 euros por acción el 17 de noviembre. 

Pese a este traspié, Telefónica mantiene los objetivos financieros, el ratio de apalancamiento y la política de dividendos propuesta.

Y, es que, Telefónica no se resigna a quedarse con O2. De hecho, hoy Liberty ha admitido su interés por la filial británica, aunque no ha comunicado cuánto estaría dispuesto a pagar por ella. 

Apurada por el alto endeudamiento (3x Ebitda), Telefónica también se guarda otros ases en la manga. Como explica Álvaro Blasco, director de ATL Capital, “tiene una baza que es su filial Telxius, la cual ha estado engordando acumulando torres de antenas, cables submarinos, centros de datos… que le puede posibilitar obtener algo de dinero sacando al mercado un porcentaje de la empresa, pero este dinero estaría muy alejado de los 13.000 millones. También podría deshacerse de activos no estratégicos en un breve plazo”.