España dejó atrás los tiempos en que su deuda estaba catalogada entre los activos de máximo riesgo, tiempos no tan lejanos.

De hecho, era verano de 2012 cuando la deuda española generaba tal desconfianza. No han pasado ni dos años y el interés se ha desinflado más de 400 puntos básicos.

Desde que comenzase 2014, a rentabilidad del bono español a diez años ha logrado bajar desde el 4,1% hasta el 3,1, lo que significa que en estos meses ha caído 100 puntos básicos.

Se debe sumar a esta situación que la prima de riesgo ha logrado bajar de los 160 puntos básicos, lo que supone sus cotas más bajas desde el año 2010.

En el horizonte próximo, queda la opción de que la rentabilidad del bono español a diez años baje del 3%, hito con el cual España batería su récord desde 2005, año de la introducción del euro.