Reig Jofre obtuvo durante el primer semestre un beneficio neto de 3,306 millones de euros, un 54% por debajo de los 7,178 millones alcanzados en el mismo periodo de 2015. 

A la disminución del 1,4% en las ventas del primer trimestre le siguió un incremento del 6,6% entre los meses de abril a junio, lo que permitió a la compañía concluir el primer semestre con una cifra de negocios de 83,44 millones de euros, un incremento del 2,4% respeto al primer semestre de 2015.

La aportación al crecimiento en ventas de los productos con mayores márgenes compensó también en el segundo trimestre la evolución más débil de inicio de año del margen bruto, y permitió una recuperación desde el 59,9% en el primer trimestre al 65,0% entre los meses de abril y junio.

La cuenta de explotación del primer semestre del ejercicio recogió el efecto de la política de inversiones, que la compañía está implementando para atender los proyectos en curso de crecimiento industrial y comercial. En este sentido, en los primeros seis meses del ejercicio los costes operativos se incrementaron en 3,47 millones de euros respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, resultado principalmente del aumento de la plantilla y mayores inversiones en I+D.

A pesar del impacto de dichas inversiones en la cuenta de explotación, fruto de la positiva evolución de las ventas en el segundo trimestre y del mix de producto, el EBITDA de la compañía creció un 11,1% entre los meses de abril a junio, frente a un retroceso del 46,3% en el primer trimestre del año, lo que permitió compensar parcialmente la comparativa entre semestres y cerrar junio en 7,43 millones de euros.