Resaltan que, a medio y largo plazo, resulta más conveniente fijarse en los fundamentales más que en los precios de las materias primas, cuya evolución es más errática. Valoran positivamente la reducción de la sobrecapacidad en el sector energético.

Desde BlackRock señalan que la rentabilidad de los bonos de alto rendimiento sufrirán un moderado descenso.

En este sentido, advierten de que, el incremento en los spreads de los high yield de compañías del sector  energético y de materiales registrada a finales de 2015 y comienzos de 2016 estuvo fuertemente vinculado a la evolución del precio de las materias primas. Sin embargo, señalan que en el futuro, estas variaciones estarán más ligadas a la  evolución de los fundamentales. De este modo, desde BlackRock llegan a la conclusión de que solo el sector energético ha tomado medidas para poner fin al exceso de capacidad, por lo que recomienda apostar por high yield de este sector.



Así, advierten del brusco cambio de expectativas de los inversores debido a las políticas monetarias expansivas, que han pasado de un entorno de extremo pesimismo sobre el futuro de las commodities a apostar fuertemente por ellas. Algo que, unido a la reciente depreciación del dólar, ha llevado a un rally alcista en los precios de las commodities.

Relacionado con este último punto, desde BlackRock señalan que “se vuelve cada vez más improbable” la posibilidad de que la Reserva Federal termine elevando los tipos de interés en su reunión de junio. Por una parte, los datos negativos del sector manufacturero, ya que el PMI se situó en los 50,8 puntos (6 décimas por debajo de lo previsto por los analistas), tendencia similar a la registrada en China, cuyo dato de PMI manufacturero decepcionó al mercado al situarse por debajo de 50 (49,4), instalándose en terreno recesivo y 0,5 puntos porcentuales por debajo de las estimaciones.