El gobierno del presidente estadounidense Barack Obama evalúa divulgar algunos resultados de las pruebas de resistencia que se les realizan a los 19 bancos más grandes del país, afirmaron fuentes al tanto. La decisión podría ayudar a hacer una distinción más nítida entre los bancos que gozan de buena salud y los que no. Hasta ahora, el gobierno ha intentando no hacer diferencias entre los bancos, repartiendo efectivo por igual a instituciones fuertes y en problemas con el fin apuntalar al sector financiero. La estrategia ha protegido a las entidades más débiles, que han recibido fondos junto a sus pares más sólidos.