La Bolsa de Nueva York estableció un nuevo récord el jueves, con su índice estrella, el Dow Jones Industrial Average cerrando sobre los 13.800 puntos por primera vez en su historia, impulsado por nuevos anuncios de fusiones y adquisiciones y por la debilidad del dólar. El Dow Jones subió un 2,09%, para cerrar en 13.861,73 unidades, y el índice compuesto del Nasdaq aumentó un 1,88% , hasta los 2.701 puntos.
En porcentaje es la mayor alza del Dow Jones en un día desde octubre de 2003.El índice ampliado Standard and Poor's 500 subió por su parte 1,91% (+28,94 puntos) a 1.547,70 unidades, terminando también en su mayor nivel histórico. El consumidor está vivo y saludable. Y este fue el jueves el primer factor de apoyo del mercado, porque era una de sus preocupaciones principales: que el consumo se viera afectado por los problemas en el sector inmobiliario, el alza de las tasas de interés o la de los precios de la energía. Los inversores estuvieron alentados por el aumento de las ventas de Wal-Mart (+2,41%). El número uno mundial de la distribución registró en junio ventas en alza de 2,4%, superior a las previsiones del mercado. Otro factor de apoyo al mercado: la debilidad del dólar, que impulsa las exportaciones de las grandes transnacionales estadounidenses. El billete verde acusó un nuevo piso frente al euro este jueves, cerca de 1,38 dólar por euro. El grupo anglo-australiano Rio Tinto a lanzó este jueves la mayor OPA de la historia de los metales y de la industria minera, ofreciendo 38.100 millones de dólares por el productor de aluminio canadiense Alcan (+9,88%), provocando el retiro de la puja del grupo estadounidense Alcoa (+6,74%). Paralelamente Alcoa es objeto de rumores de compra por parte del grupo anglo-australiano BHP Billiton, financiado por los fondos Blackstone. La perspectiva de que las grandes firmas anuncien beneficios mayores que los previsto también estimula al mercado. En el mercado obligatorio, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió a 5,116% contra 5,080% en la noche del miércoles, y el de los títulos a 30 años a 5,211% contra 5,183%. El rendimiento de las obligaciones evoluciona en sentido inverso a sus precios.