El mercado de renta variable estadounidenses abre la semana en color mixto, pendiente de las cuentas que, a cierre de sesión, presentará Alcoa. El gigante del aluminio dará comienzo este lunes a la temporada de resultados al otro lado del Atlántico, una temporada que se espera sin grandes sorpresas. Con este telón de fondo, y tras el mal trago del dato de empleo mensual que dejó el viernes los índices de Wall Street teñidos de rojo, hoy el Dow Jones cede un 0,20% y el S&P 500 un 0,10%, mientras que el Nasdaq suma un 0,07%. En el mercado de divisas, el cruce euro/dólar ha vuelto al nivel del 1,30 al cambio en una vuelta a la fortaleza del euro, a pesar de que son muchos los analistas estadounidenses que especulan con una posible salida de Chipre de la zona euro.

Las noticias macroeconómicas recibidas desde Europa siguen llevando el sello de Chipre. Poco importa la situación por la que atraviesa Portugal donde el primer ministro, Passos Coelho, ha anunciado más recortes sociales con el objetivo de cumplir el objetivo pactado con Bruselas. Sin embargo, en Wall Street se habla y mucho- de Chipre. En un artículo publicado en Market Watch afirman que "cada vez son más las voces que claman por una vuelta a la libra chipriota como una única manera de regresar al crecimiento del país".

Entre tanto, en Wall Street los índices ya muestran flojeras, después de que el Dow Jones haya retrocedido desde máximos históricos y el S&P 500 no consiga batir los suyos. No obstante, Roberto Moro, analista de Apta Negocios, asegura que "los Nasdaq son los que más han corrido desde marzo de 2009 con lo que también es lógico que sea de los primeros en acusar los parones". En su opinión, "la zona de 2.800 a la que ha llegado es el 50% de corrección proporcional a toda la caída desde marzo del 2000 y supone una resistencia importante que le costará sobrepasar".

Desde Wall Street el S&P 500 mantiene históricamente una correlación directa con Alcoa. Según una información publicada por Bloomberg, el índice Standard & Poor´s ha venido siguiendo el ejemplo de la firma de aluminio desde el año 2002, con un avance superior al 2,5% cuando Alcoa batía al mercado después de presentar resultados. Veremos qué sucede en esta ocasión porque lo cierto es que el S&P500 ha roto esta relación desde el pasado año 2011 cuando superó a la compañía al firmar una subida más allá del 3%. Este lunes Alcoa da comienzo a la temporada de presentación de resultados en Estados Unidos con la publicación de sus cuentas del primer trimestre del año, ante las que el consenso anticipa un beneficio por acción (BPA) de 0,10 dólares. Lo hará, eso sí, después del cierre, aunque algunos expertos, como Jim Cramer, ya se han apresurado a advertir que no es una compañía que se caracterice por protagonizar buenos primeros trimestres. Las acciones de Alcoa suben un 0,24% en la apertura de hoy.

A destacar el avance del 37,58% hasta los 87,95 dólares que experimentan los títulos de Lufkin, después de que General Electric (GE) haya llegado a un acuerdo para adquirir este proveedor de tecnologías de bombeo para la industria del gas y el petróleo y fabricante de mecanismos industriales. GE pagará 88,5 dólares en efectivo por cada acción de Lufkin. General Electric, por su parte, cede un 0,09%.

Google cede un 0,89% mientras circulan rumores que apuntan a que el gigante de Internet baraja la posibilidad de adquirir el popular servicio de mensajería instantánea WhatsApp por 1.000 millones de dólares.

General Motors cotiza plana después de anunciar que despedirá al 12% de su plantilla en Australia por la caída de las ventas de vehículos.

En terreno de commodities, la falta de noticias que llegan desde Corea del Norte ha hecho que el oil Texas haya contenido su escalada y hoy cotiza en los 93.27 dólares el barril.

No obstante, los inversores están muy pendientes de la cotización del oro que, según Moro, se encuentra en una horquilla comprendida entre los 1.520 y 1.620 dólares para determinar una posible tendencia al alza o a la baja. De momento, en la preapertura cotiza con ligeras subidas del 0,12% hasta los 1.577 dólares la onza.

Y en el mercado de renta fija, los bonos del Tesoro americano a diez años reducen su rentabilidad hasta el 1.72%.